"No existe palabra que pueda guardarte".(C. Pavese)
En esta fecha, 8 de marzo, se celebra el Día Internacional de la Mujer. El motivo es por todos conocidos, para los que no, lo pueden “googlear”. Este texto no pretende adentrar en por qué ese día.
Lo que voy a intentar es un breve recorrido sobre las respuestas posibles a la pregunta que este día, el de la mujer, despertó en un hombre, el periodista Félix J. Mothe (sí, mi papá), a saber: ¿Qué es ser mujer? Para responder realizó una serie de cuestionarios y algunas entrevistas.
Me interesa en especial rescatar algunos fragmentos de las entrevistas realizadas a mujeres que saben de mujeres. Y sí... hablamos mucho, por eso me limité a hacer pequeños recortes. De todas formas, para los interesados, las entrevistas completas serán publicadas a lo largo del mes de marzo en primerafuente, allí podrán encontrar también otras cuestiones relacionadas como ser: ¿qué quiere una mujer? ¿Cuándo una mujer tiene un orgasmo? ¿Qué lugar ocupa la mujer hoy? ¿Por qué la mujer ha sido invisibilizada? ¿Cuáles son sus atributos según Freud y Lacan? ¿La mujer es más creativa que el hombre? ¿Qué es una mujer en posición histérica?
Pero volvamos a lo nuestro: lo primero que hay que hacer para definir algo es, por supuesto, ir al diccionario. La Real Academia Española tiene, entre otras, las siguientes acepciones del término mujer: Persona del sexo femenino // que tiene las cualidades consideradas femeninas por excelencia. Por otro lado, si vamos a la etimología encontramos que la palabra mujer es MULIR, MULLIERIS= aguada o blanda, o blandengue. ¿Qué es ser mujer?
Este interrogante no es nuevo, intenta quizá lograr alguna delimitación, algún marco, que de una pista al menos sobre aquello que desde que el hombre es hombre des-espera por saber: ¡¿¿¿Qué carajo quiere???! ¿Qué es ser mujer? ¿Existe algo propio en ellas que las vuelve indescifrables? ¿Qué busca? ¿Y qué buscan los hombres en ella?
Los griegos vieron a la mujer como un varón imperfecto. El hombre medieval llegó a demonizarla. La mujer ha sido ídolo, diosa, musa hechicera, imagen de la fecundidad pero también de la muerte. Nietzsche las comparó con los gatos debido a su carácter imprevisible, secreto e independiente de la voluntad del hombre. Freud, sintiéndose casi derrotado en su indagación, llegó a ver en el universo femenino un muro que cierra toda perspectiva. Paul Éluard, poeta surrealista, postuló a las mujeres como puente invisible entre el hombre y el universo. En “Lo Inalcanzable”, luego de recorrer estas referencias y otras su autor Luis Gruss, escritor y periodista porteño, concluye que una mujer no es algo dado sino un ser en continuo estado de fluidez, un devenir, un empuje hacia algo desconocido y nuevo.
Joaquín Sabina, un vasto conocedor del universo femenino, enumera algunas cualidades que dan cuenta de la imposibilidad de unificarlas (nos) en una única definición. Aparentemente hay mujeres de todo tipo, entre ellas: mujeres veneno, mujeres imán, mujeres consuelo, mujeres puñal, mujeres de fuego, mujeres de hielo, mujeres fatal, las que nunca reciben postales de amor, las que dicen que sí cuando dicen que no, las que buscan deseo y encuentran piedad, las que tocan y curan, las que besan y matan, las que ni cuando mienten dicen la verdad, las que abren agujeros negros en el alma, las que empiezan la guerra firmando la paz y, por supuesto, las que son capaces de hacer perder la razón.
Hasta aquí algunas respuestas, o intentos, desde la perspectiva masculina. Veamos ahora como responden algunas de las entrevistadas. La psicoanalista Gladys Mattalia dice que ser mujer es poder soportar la falta, y eso es para el hombre y para la mujer. Es decir, lo anatómico tiene una función específica, real, determinante pero la realidad nos muestra que la anotomía no es condición sine qua non para ubicarse de un lado o de otro en la constitución sexuada.
Si uno se va hacia las representaciones del universal masculino hay respuestas parecidas, o que hacen conjunto de los hombres con ciertas particularidades, pero lo que quiere una mujer sólo puede ser respondido una por una. Porque justamente no hay una forma, algo que la pueda nombrar en su particularidad. Lacan va a decir que el universo de lo femenino es un universo que hace agujero en la idea universalista de que todo se puede decir, que todo se puede comprender, que todo se puede abarcar.
Vicky Disatnik, psicóloga social, indica que las mujeres tenemos características biológicas propias y un conjunto de características sociales que se van construyendo a lo largo de los siglos, que han ido determinando roles para mujeres y para hombres. Considera que en esta relación que hay entre lo biológico, lo psicológico y lo social, hay un determinante que es social. Antes era impensable que una mujer dijera que su destino no es ser madre, era considerado enfermo, patológico. Hoy, por suerte, hay muchas mujeres que determinan que no es el único destino.
La Dra. Marta Gerez, también psicoanalista, aclara que en primer lugar hay que tratar de romper con un prejuicio: ser mujer no es ser madre. Por lo tanto tenemos que diferenciar la condición femenina de la condición de la maternidad, es más, ambas viven en un conflicto muy serio. Pensando en lo que sí es, dice que es ser medio loca, no quiere decir con esto que es loca. ¿Qué quiere decir semi loca? que se puede permitir cierto grado de creación, puede permitirse ciertos exabruptos, una serie de cosas que un hombre no se lo podría permitir.
Habíamos visto que la etimología de la palabra mujer proviene de aguada o blanda, o blandengue. En relación a esto la Dra. Marta Gerez aclara: “Blanda, blanda para recrearse, blanda para hacer invenciones pero una mujer con furia es durísima. La verdadera mujer, dice Lacan, es la que llega a límites extremos que un hombre jamás puede llegar...”
Para terminar podría decir que quizá el encanto mismo de ser mujer es este de permanecer siempre en un lugar de enigma. Enigma que desafía (a los otros y a nosotras) a una búsqueda de algo recóndito que está siempre más allá y que -sin embargo- nos ha llevado a lo largo de la historia (a nosotras y a los otros) a otros encuentros.
En fin... caballeros... nunca sabrán con exactitud qué es una mujer, qué carajo quiere una mujer, pero les aseguro que esa búsqueda imposible vale la pena.
¡Feliz día mujeres que bien merecido lo tenemos!
Justina Mothe
(*)Psicóloga
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