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Enseñando quichua para fortalecer una cultura con identidad

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Desde muy joven Ana Carolina Gutiérrez Vázquez, se acercó al idioma que cultivaba su padre, como buen santiagueño, y que la vinculó con esa cultura.

La profesora Ana Carolina Gutiérrez Vázquez tiene 37 años enseña quichua en la Facultad Tecnológica y de artes plásticas en la Escuela número 111 en Colonia Lolita, Cruz Alta, y en la Escuela San Martín, “acá en la ciudad”.

Tiene voz de soprano y una dicción notablemente clara, cara redonda, tez blanca y serena en sus expresiones. De cabeza cultivada con una importante cantidad de libros consumidos y una mirada activa.

Ha empezando desde la adolescencia yendo a cursos de Lengua Quichua que se daban “primero en la Asociación de Residentes Santiagueños, después hice los cursos que dependían de la Universidad Nacional de Santiago del Estero y que se dictaban en la Facultad de Artes y cuando terminé esos cursos, me dieron la oportunidad de hacer prácticas para enseñar y quedé enseñando”.

Como docente está al frente de la de Legua Quichua, materia vertebral en la carrera de Instructora en Lengua Quichua. Llegó a esta disciplina “creo que por gusto, por cultura, por lo que se vivía en el ambiente del hogar, la sencillez, la mística que tiene la lengua quichua si uno conoce a los quichuas hablantes es una gente, ¿cómo te puedo explicar?: abierta a mostrarte toda su espiritualidad”.

Cuando le pedimos un ejemplo contó que que “una vez fuimos de viaje a Salavina a conocer el lugar y una vecina salió de una de las casitas del barrio que quedaba cerca de la escuela y automáticamente empezó a llamar a los otros vecinos, le llamó la atención que éramos de Tucumán que estábamos aprendiendo el quichua y en el acto se armó la fiesta. Así que había bombistos, bandoneonistas aparecieron de todos lados y hablaban quichua con total naturalidad –que es medio difícil- porque el quichua hablante tiende a retrotraerse porque no quiere hablar con gente que no sea de su familia o de su círculo”.

Vos decís que el quichua es un idioma sencillo.

Sencillo, porque a mí me resultó fácil aprenderlo en el momento en que yo lo estaba estudiando. Empecé a los 15 años haciendo los cursos y me resultaba fácil aprenderlo y cuando ya hice los cursos de nivel más avanzados no me costó tanto. Tiene una estructura diferente del castellano: los verbos van al final, no es un idioma de flexión como el castellano.

¿Qué quiere decir de flexión?

Más fácil es que te explique que es el aglutinante (característica del quichua) para no ir en tantos detalles porque a las palabras les va agregando sufijos y los sufijos van cambiando el significado de las palabras. Si digo huasi, significa casa, huásiy mi casa, huasiypaj para mi casa. Así, van cambiando las palabras a través de ese proceso. La –y suena como i latina en cualquier posición que tenga en la palabra.

¿La hache es muda igual que para nosotros?

Sí, es muda. El profesor Domingo Antonio Bravo que es el que presentó la signografía del quichua argentino tuvo en cuenta dos cosas: uno que era bilingüe, o sea que eran alfabetizados en la lengua castellana, entonces tenía que usar la signografía castellana para también alfabetizar con la lengua quichua y sólo hay unos pocos sonidos, que son diferentes al castellano, como por ejemplo la erre con apóstrofo en el comienzo de palabras porque no existe la erre fuerte en el comienzo de las palabras. Por ejemplo nosotros podemos decir “rruido” y el quichua hablante te va a decir “ruido” no la va a pronunciar vibrante a ese erre. Después la ‘ck’, que es un sonido explosivo de la ‘c’ parecido a jota por ejemplo ckomer: significa verde.

¿Cómo se escribía antes de la llegada de los españoles?

No existía escritura. Hubo un padre fray Domingo de Santo Tomás que hizo un lexicón de la lengua quichua, desde Cuzco, con eso se trataron de colonizar todas las zonas al sur de Perú. Llegaba a toda la zona cordillerana y de valle pero a las zonas bajas. A Santiago del Estero llega con la primera entrada de Diego de Rojas que venía con una comitiva de 10.000 yanaconas -que eran los indios de servicios que tenían- y ahí es cuando se produce la mezcla entre quichua y el castellano y por eso es que tienen tantas diferencias el quichua del Perú con el quichua santiagueño, no son iguales.

¿En qué cambia?

Por ejemplo en el quichua peruano no existen los verbos irregulares: tienen regularidad común. En el quichua santiagueño sí. Hay muchos dialectos en Perú. Acá se maneja, más o menos, parecido, pueden haber alguna influencia cacana o de los juries, pero es muy pequeña puede haber pequeños sonidos.

¿Cuáles son los verbos irregulares a los que hacés referencia?

Resulta que el quichua era trivocálico o sea existían 3 vocales: ‘a’,’ i’, ‘u’. Con la influencia del castellano empiezan a entrar en esta rueda lingüística la ‘e’ y la ‘o’. Entonces los verbos terminados en ‘-iy’ y en ‘-uy’ son los irregulares. Después cambian esa ‘i’ por ‘e’ y los otros que terminan en ‘oi’ cambian la ‘-uy’ por ‘o’. Lleva guión porque corresponde al final de la palabra, como sufijo o desinencia.

¿Cuáles son las palabras que nos deja el quichua?

Chomba, chuy, tuy, cancha, choclo, aca, pucho; muchos se sorprenden de la cantidad de palabras que tenemos en el quichua dentro de la toponimia también. Nombres de lugares tienen su origen quichua, los aprenden en la facultad. Muchos son docentes y se sienten sorprendidos: Cocha, es laguna y el La es incorporados por los españoles. Famaillá: donde habitan las almas. Ñuñorco, Ñuño es seno, horco es cerro. Burruyacu: aguada del burro viene de íshcay yacu significa dos aguas o cruce de aguas, mishqui mayu, río dulce.

¿Por qué acá existe el Chirimayo y en Santiago es Chirimayu?

Por influencia del castellano. Siempre en el ejercicio ligüístico de las personas de como usan la lengua y las palabras se van dando esos cambios, es propio de cualquier lengua y en el quichua pasa lo mismo. Cuando la gente empieza a hablar tanto el castellano que el quichua hablante empiezan a darse también estos cambios. Introducir partes de la lengua por encima de la que ellos están hablando.

¿Qué les llama la atención del quichua, por qué van?

Algunos maestros dicen que van por el puntaje, otros porque quieren conocer. La mayoría es por conocimiento y tienen una profunda búsqueda de la identidad y les llama la atención todo lo que se relacione a la cultura autóctona.

¿Se conoce alguna razón por la que el idioma quichua pueda residir tanto tiempo en Santiago del Estero?

Una de las principales razones es que está dentro de la mesopotamia santiagueña y es una zona más aislada que lo que fue Tucumán porque acá también se hablaba el quichua pero fue desapareciendo por una prohibición que la impuso el rey Carlos III de España en 1770: consideraba peligroso que hasta los mismos españoles estén olvidando hablar su lengua por hablar en quichua. Fue tan importante la presencia de ese idioma que el Acta de la Independencia también se redactó en lengua quichua.

¿Por qué penetra tanto el quichua habiendo tantas otras lenguas?

Porque es una lengua dominante porque se imponía. Lo que pasa es que cuando se redactan los Concilios de Trento y de Lima se especifica en qué lengua se iba a evangelizar, entonces cuando se eligen esas lenguas quedan en la condición de sustrato las otras o sea que quedan por debajo de las lenguas invasoras, eran invasoras para los que no les pertenecía la lengua. La cacana desapareció por esa imposición. El padre Alonso de Bárzana es el único que había escrito un lexicón de la lengua cacana y desapareció y creen que los mismos españoles quemaron toda esa documentación para que no se siguiera difundiendo la lengua.

¿Cuál es la razón por la que el quichua llega a ser tan importante?

Por su cultura porque no solo la transmitían en el hogar sino a través de la música. Era su manera de expresión del quichua hablante y de preservarlo a toda costa porque la gente pese a la prohibición y a los castigos que se imponían incluso en las escuelas primarias, tenían tan arraigado eso, el sentido de identidad con la lengua que nunca se dejaron someter por esas prohibiciones. Y En las escuelas los chicos sufrían muchísimo por los castigos que les hacían en esa época a los alumnos. Cuando pronunciaban alguna palabra les pegaban en las manos con varillas o los hacían arrodillar en maíces, cuenta mi papá por ejemplo.

¿De qué parte era tu papá?

De Roversi, él tenía su abuela que era quichua hablante. Eran una familia grande pero les prohibían hablar. La misma abuela les prohibía a hablar en quichua para que no sufran en la escuela.

¿Has enseñando quichua en radio?

Era chica en esa época, tenía 17 años. Colaboraba en un programa de radio en LV7, en LV12 y en Radio Nacional. El de LV7 fue el que más años duró: 7 años. Estaba mi papá y el ingeniero Rubén Linares. Ahora la escuela lleva el nombre de él y el programa se llamaba Ishcaynin Amuncu que quiere decir ambos bienes.

¿Qué te da el quichua a vos hoy?

Satisfacción, el hecho de poder difundirlo porque en la escuela todos los que estamos trabajando ahí estamos trabajando ad honorem, o sea, que es una profunda voluntad de servicio hacia la cultura para tratar de que se reconozca el quichua en todos los ámbitos culturales y en las escuelas fundamentalmente. Que los mismos chicos reconozcan los nombres que tengan los lugares a donde van de visita porque en Tucumán hay chicos que no tienen idea por qué se llama Horco Molle el lugar a donde van siempre de paseo. Horco: cerro y Molle (una planta autóctona).

¿Por qué crees que es importante manejar esto?

Principalmente porque hay que fortalecer una cultura con identidad. O sea que todas las personas para desarrollarse, para abrirse a un futuro tienen que tener una identidad propia, saber dónde están parados.

¿Les trasmitís a tus hijos que tienen que aprender eso?

Sí, si varias veces me han acompañado a la facultad, me acompañan a encuentros con quichua hablantes.

**¿Hablan quichua? **

Palabritas, palabritas. Todos los chicos buscan, más bien, aprender ciertas cositas y las malas palabras y también los grandes. Es lo primero que quieren aprender.

¿Cómo ves la cultura quichua insertada en esta generación?

Ahora está habiendo una mayor apertura de la gente para ver los aspectos culturales dentro de las comunidades aborígenes como de las lenguas que no era tan fácil hace algunos años. Ahora se están abriendo algunas puertas. Sigue siendo difícil porque la sociedad de consumo, la globalización, muchas cosas hacen que quede un poco relegado.

La gente está abriendo los ojos desde hace unos años. Por ejemplo, fuimos a dar un curso de quichua en la Banda del Río Salí tuvimos casi 300 alumnos y la mayoría adolescentes, de secundario. Hay como una voluntad de conocimiento y también los profesores les cuentan a los alumnos cosas novedosas porque en lengua quichua a los chicos si vos no le decís que existe, nunca va a existir para ellos en su cabeza. Eso nos llamó poderosamente la atención. Hay escuelas donde ya se está cantando el himno en quichua: ¡¡en mi escuela por ejemplo!! Hay pequeñas cositas que van sembrando, que van dejando su semilla, en varias partes.

Por eso yo pienso que está habiendo como una mayor apertura porque antes se relegaba mucho lo que tenía que ver con lo indígena, con lo autóctono, quedaba muy a un costado.

¿Cómo se manejaban con los nombres?

Para bautizar en lengua quichua usaron los nombres del santoral cristiano pero cambiándolos a quichua, por ejemplo Maximiliano lo transformaban en quichua como Mashi, Concepción Cunshi. Mi hermano tiene nombre quichua: Lautaro Inti Hachi: Rayo de Sol.

¿Cómo han hecho para ponerle ese nombre?

Muchos trámites en el Registro Civil, tuvieron que esperar a otra jueza, todo un trámite. Y bueno, la persona con la que habló mi papá al final se le pidió que le mande una lista de nombres porque le interesaba después incluirlos dentro de los nombres del listado que había para inscribir a los chicos. Hoy se puede.

¿Por qué es importante que tenga presencia el quichua?

Principalmente para establecer una identidad. Por qué nos diferenciamos nosotros, unos de otros. Nuestra cultura por qué se diferencia de la cultura de Brasil o de la cultura de Uruguay para establecer la propia identidad para decir quién soy yo. El quichua nos ayuda en eso.

¿Los españoles se llevan palabras nuestras?

Sí es por el mismo ejercicio de las lenguas, por ejemplo carpa, cancha, choclo. Los elementos autóctonos que teníamos también los llevan, los cultivos que teníamos, la papa, el tomate, el maíz.

¿Son originalmente palabras quichuas?

Sí, el tomate no sé, porque el quichua tiene una característica muy puntual porque tiene palabras bisilábicas. Tomate sale ya fuera de lo que sería común dentro del quichua. La papa sí.

¿Qué reconocés del quichua fuera de las palabras?

Los quichua hablantes no son descendientes del inca así que a ellos lo que les queda, lo más fuerte de su identidad es a través de la lengua. Son gente muy propensas a compartir, son muy trabajadores. A muchos les quedó el saludo inca que todavía lo recuerdan, “ama súa, ama llulla, ama ckella”: no robes, no mientas, no seas vago. Y le contestaban, “ckámpaj inallátaj”: para vos de la misma manera. Ese era el saludo, era como decir buen día. Era tener un perfil alto el saludo./ Rafalel Medina y Félix Justiniano Mothe