Los 400 trabajadores del ingenio San Juan nuevamente atraviesan una situación de incertidumbre con respecto a sus salarios y al funcionamiento de la fábrica. Según denunciaron, pese a que el ingenio está listo para moler desde hace 2 meses, la zafra no comenzó porque no hay gas ni aceite para poner en marcha las máquinas y turbinas. Además, reclaman el pago de los salarios de los meses de julio y agosto que el propietario del ingenio prometió saldar pero que hasta aquí no cumplió.
"Otra vez tenemos que estar aquí interrumpiendo el tránsito y complicando a otras personas que son trabajadores como nosotros, porque lamentablemente la única manera de hacernos sentir es esta. Queremos respuestas", expresó Juan Cisneros, referente de los manifestantes.
En agosto pasado, la fábrica azucarera parecía volver a reactivarse luego de mucho tiempo de inactividad. Con una ceremonia y una misa inaugural, de la que participaron autoridades del municipio de la Banda del Río Salí y del gobierno de la provincia, el trapiche comenzaba la molienda que, según su propietario, se extendería por 90 días. Poco después, la fábrica volvió a quedar paralizada. Los trabajadores advierten que desde ese día, el responsable del ingenio, Carlos Omil, no volvió a aparecer por el lugar.
"Se burlaron de nosotros y de la gente. Hicieron la misa pero el ingenio nunca se movió. Nosotros lo que queremos es una respuesta sobre la zafra y sobre los salarios que nos deben. Queremos un resarcimiento económico por los 90 días de molienda que prometió Omil”, remarcó Cisneros.
La raíz del problema, indican los trabajadores, son las 5 mil bolsas de azúcar que la Justicia le embargó a la empresa en el marco de un proceso legal iniciado en el año 2001 y que aún no encontró resolución. En este sentido, los delegados del gremio que los representan acudieron este jueves al Palacio de Tribunales para interiorizarse acerca de la situación y exigir una rápida solución al conflicto.
Al respecto, Cisneros aclaró que las condiciones están dadas hace tiempo para que la Justicia resuelva el cramdown -sistema que impone la sustitución de un empresario insolvente por otro que se supone en mejor situación- y se termine con la incertidumbre que reina en la fábrica desde hace casi dos décadas.
Asimismo, explicó que las bolsas trabadas por la Justicia fueron adquiridas en un acuerdo con cañeros a quien la empresa le arrienda tierras. Según este convenio, el cañero trabaja las tierras, entrega la caña, y recibe azúcar para vender, una vez descontado el valor del arriendo por parte del ingenio. Esas bolsas que quedan en manos de la empresa no las están pudiendo comercializar por orden de un juzgado en lo Civil y Comercial.
Como una salida inmediata a la crítica situación que atraviesan, le piden al gobierno provincial que se haga cargo de la compra de esas 5 mil bolsas de azúcar trabadas por orden judicial. “Hasta aquí no hemos tenido respuestas tampoco por parte de gobierno. Estamos ante una situación límite. Los trabajadores del ingenio ya no podemos más”, sentenció Cisneros.
En cuanto al cramdown, vale recordar que el traspaso de los activos del Complejo Agroindustrial San Juan SA, que se encuentran concursados desde el año 2000, fue resuelto por el Juzgado Civil y Comercial Común de la VIIª Nominación en el año 2001. Dicha resolución todavía no se encuentra firme por cuanto está pendiente de trámite una queja por recurso extraordinario, motivo por el cual la actividad del ingenio debió funcionar de manera gerenciada desde la zafra 2002.
