El secretario general de la Unión de Tranviarios Automotor
(UTA) en Tucumán, César González, ratificó este miércoles la decisión del
gremio de continuar con el paro que afecta desde hace 10 días el servicio de
transporte colectivo de pasajeros en nuestra provincia, una situación que se
replica en varios distritos del país.
En un comunicado, González señaló "que esta comisión
directiva no dará marcha atrás, y la medida de fuerza continúa. Ratificamos la
postura adoptada. El paro no se levanta hasta que todos los compañeros cobren
el 100% de las remuneraciones adeudadas".
La medida dio inicio el pasado 11 de mayo debido a la falta
de pago de los haberes de abril y de un proporcional de diciembre por parte de
la gran mayoría de las empresas. Desde la federación que las nuclea (FATAP) aducen
enfrentar “una crisis terminal” provocada por la merma en la recaudación
que ocasionó la cuarentena. Con este argumento solicitan que el Estado amplíe
los subsidios que entrega a los empresarios del interior de la provincia para
equipararlo con los del AMBA. “Realizamos presentaciones ante el Ministerio de
Transporte reclamando una equidad similar a la del AMBA para afrontar los
salarios que en abril no íbamos a poder pagar. Aquí recibimos unos 2.300
millones de pesos por mes, mientras que los subsidios al AMBA son por 8.000
millones”, señalaron.
Más allá de la situación inédita que ocasionó la pandemia de coronavirus, el conflicto data de mucho antes de que el Covid-19 tocara suelo en el país. Por falta de pago de salarios, UTA convocó a reiterados ceses de actividad durante los meses anteriores a la llegada del aislamiento obligatorio. En consecuencia, desde AETAT vienen reclamando a los poderes concedentes una mesa de diálogo para discutir salidas que vuelvan sostenible la actividad. Hasta aquí nada cambia y la novela del servicio de transporte colectivo parace de nunca acabar.
