El presidente Alberto Fernández definió como una "enorme inmoralidad y una enorme indecencia" el bombardeo de las Fuerzas Armadas a Plaza de Mayo de 1955, evaluó que ese día "empezó la violencia política expresada desde el Estado" y se mostró a favor de declarar al 16 de junio como "día de duelo nacional".
Referentes de gremios, funcionarios nacionales, legisladores
porteños y Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora participaron del acto en
homenaje a las víctimas del bombardeo ocurrido hace 67 años y descubrieron tres
baldosas en conmemoración de las más de 300 personas asesinadas en el intento
de derrocamiento del presidente Juan Domingo Perón.
A partir de las 12 de este jueves, la intersección de las
calles Hipólito Yrigoyen y Balcarce, frente al Ministerio de Economía, comenzó
a llenarse de manifestantes que fueron convocados por el Espacio Multisectorial
por la Memoria Histórica conformado por la CGT, la CTA de los Trabajadores,
ATE, el Sindicato de Dragados y Balizamiento y organismos de derechos humanos,
entre ellos, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, quienes organizaron el
evento.
Varias gigantografías con la consigna "67 años, no nos
han vencido" se replicaron en el lugar, mientras panfletos que repartieron
organizaciones peronistas denunciaban: "El único lugar para un genocida es
la cárcel".
A las 12.37 desde los altoparlantes del escenario ubicado
sobre Yrigoyen un sonido de sirenas, aviones, metralletas y bombardeos, que
fueron recuperados especialmente para el acto del film "Gatica"
(1993) del cineasta Leonardo Favio, dejaron en silencio a la multitud.
Tres minutos después, a las 12.40, hora exacta en la que 67
años atrás aviones de la Marina y de la Fuerza Aérea bombardearon Plaza de
Mayo, miembros del sindicato de Dragados y Balizamiento encendieron una especie
de bombas de estruendo para emular los impactos de aquel día.
Luego el cantante Nicolás Favio, hijo del célebre Leonardo
Favio, se presentó junto al artista Jorge Candia para dar paso al
descubrimiento de las baldosas conmemorativas en la vereda del Ministerio de
Economía, bombardeado aquel día y que aún conserva las marcas en su fachada.
Hasta allí se acercaron, el secretario de Derechos Humanos
de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, el legislador porteño por el Frente de
Todos (FdT) Alejandro Amor, la madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty
Almeida, el titular del Sindicato de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos
Schmid, el secretario general de ATE Capital, Daniel Catalano y la Presidenta
de la Comisión de Familiares y representante de la Comisión de la Memoria del
Bombardeo de 1955, María Daniela Marino, nieta de Juan Carlos Marino, asesinado
en ese mismo lugar.
"A pesar de las bombas, de los fusilamientos, los
compañeros muertos, los desaparecidos, no nos han vencido", cantaron para
acompañar el momento desde la columna de manifestantes, donde se destacó la
presencia de la Corriente Clasista y Combativa y de la organización Barrios de
Pie.
Además, estuvieron presentes en la conmemoración el diputado
nacional del FdT, Eduardo Valdés, la legisladora porteña por el Frente de Todos
(FdT), Victoria Montenegro, el cotitular de la CGT, Pablo Moyano y el líder de
la Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua (Fipca) Julio César
Urien.
"El negacionismo es algo imperdonable en los tiempos
que vivimos, tenemos que mantener viva la memoria, cualquiera que tenga un
mínimo de ética solo puede condenar el bombardeo (a Plaza de Mayo) y no
solidarizarse con los asesinos", expresó el Presidente, en declaraciones a
Télam en Casa Rosada.
El jefe de Estado evaluó que a partir de ese momento
"empezó la violencia política expresada desde el Estado" por haber
sido las Fuerzas Armadas las que realizaron el ataque contra civiles.
"El 16 de junio es una fecha importante, es la fecha en
que unos inmorales bombardearon la Plaza de Mayo con el propósito de terminar
con un Gobierno", expresó Fernández, que se manifestó a favor de que ese
día sea declarado como de "duelo nacional".
El primer mandatario señaló que "la democracia fue
lastimada" en aquella jornada con "la muerte de muchos
argentinos" y afirmó que es necesario "no olvidar ese tiempo
oscuro", para así, "recordar todos los días la importancia de la democracia".
"Recordar que nuestras fuerzas armadas han sido creadas
para protegernos, no para matarnos ni para hacernos desaparecer como en otros
tiempos", completó Fernández.
El sindicalista Schmid reconoció: "Uno no puede dejar
de estar conmovido con el ruido de la aviación arrojando bombas".
También resaltó que el ataque a Plaza de Mayo consistió en
"uno de los mayores actos de barbarie que registra la historia
nacional" y remarcó que "no hay antecedentes en el mundo en el que la
propia fuerza armada bombardeara a ciudadanos indefensos de su país".
Catalano, de ATE, calificó a la agresión como "un acto
terrorista" que luego "se terminó convirtiendo en terrorismo de
Estado" porque los mismos "que ejecutaron al pueblo" después
"fueron en búsqueda de nuestros 30 mil mejores cuadros", explicó.
Luego, Marino denunció al "negacionismo" y pidió
que se pare de cuestionar "que son 30 mil los desaparecidos".
"Basta de cuestionar que nuestros muertos existieron,
decían que no había muertos en la Plaza, que eran pocos, 309 son los que
pudimos reconstruir con acreditación fehaciente porque era necesario
demostrarles que existieron", exhortó.
Pietragalla Corti por su parte apuntó contra los "dirigentes
de partidos opositores" por no hacer "mención" a la fecha, ya
que las víctimas de la Plaza de Mayo "no tenían una ideología política
particular y eran ciudadanos argentinos".
"Hoy que tanto se preocupan por algunos aviones, que se
olviden de estos nos da vergüenza ajena", apuntó.
Por su parte, Amor agradeció a las Madres de Plaza de Mayo
por ser quienes le "han marcado el camino en la vida", y las que les
enseñaron a que "no hay que odiar".
"Hoy somos gobierno, hay que pelear por la unidad y
dejar de lado las miserias. Primero la patria, después la patria y por último
la patria", parafraseó a Perón.
Taty Almeida se desplazó hacia el micrófono y recibió los
aplausos del público tras confiar que "a pesar de los bastones y las
sillas de rueda, las locas seguimos de pie".
La referente de Madres de Plaza de Mayo dijo "hay que demostrar con los hechos y no con las palabras que un pueblo unido" y dejó que el público completara con "jamás será vencido".
