La historia de Casilda Ramona Benegas trascendió los medios nacionales en plena pandemia de coronavirus: en marzo de 2021, era la mujer más longeva del país y la segunda en todo el mundo en recuperarse del coronavirus. Y en las últimas horas desde el entorno de la mujer supercentenaria confirmaron su fallecimiento a los 115 años y 80 días de vida.
"Yo te voy a recordar siempre de esta manera, riéndote. Es difícil no sentir un dolor enorme por saber que ya no te vamos a tener más con nosotros y a la vez me pone feliz saber que te amamos y disfrutamos muchísimo", escribió Mayra, su bisnieta, en un sentido posteo de Facebook.
"Viviste 115 años y me regalaste la fortuna de tenerte 31 años en mi vida. Me contaste de tu vida mientras te hacía mimos en la espalda, me cantaste una vez en guaraní, me diste el apodo más hermoso por vincularme con mi papá, tu nieta, me llenaste de amor, me hiciste reír. Somos la familia más afortunada del planeta porque te tuvimos en nuestras vidas mucho más de lo que podíamos imaginar. Casildita, te amaré el resto de mi vida y más", cerró el mensaje de despedida.
"Ya no habrá mates ni tortas. Hasta acá llegó mi abuela, vivió sus 115 años divinamente que hasta su muerte fue así", escribió en su cuenta de Twitter una de sus nietas.
Casilda Ramona Benegas era la mujer más longeva del país y de América Latina - según el sitio especializado Gerontology Wiki - y la cuarta de mayor edad en todo el mundo.
Había nacido el 8 de abril de 1907 en el departamento de Itapúa, Paraguay. De grande se casó con un español y en 1945 abandonó su tierra natal. Se asentaron en el norte argentino: primero en Jujuy, luego en Corrientes y por último en Chaco.
Más tarde, la familia se instaló en Buenos Aires, hasta que en la década del ‘70 decidieron seguir los pasos del hijo varón, que había conseguido trabajo y se mudó a Mar del Plata.
Así, se instalaron, primero, en una vivienda del barrio Don Bosco y más tarde, en otra de la zona de Pompeya. A principios del 2000 emigraron a España, pero en 2013 retornaron a La Feliz.
Con 113 años, la cuarta vacunada más longeva del mundo
En diciembre de 2020, a los 113 años, Casilda Benegas se infectó con el virus que había puesto en jaque a las residencias de adultos mayores. Cursó la enfermedad asintomática y sumó un nuevo récord: se convirtió en la persona más longeva de Argentina y la segunda en todo el mundo en superar el Covid-19.
Los avances en la vacunación también la consolidaron como la cuarta persona inmunizada más grande del planeta.
A lo largo de su vida, Casilda fue ama de casa y se dedicó a cuidar a sus descendientes: tuvo dos hijos, ocho nietos, ocho bisnietos y tres tataranietos. Sus últimos años de vida los transitó sin recibir prácticamente ningún tipo de medicación en una residencia geriátrica de la zona norte de Mar del Plata, donde en cada visita y cumpleaños vivió sus últimas alegrías./0223.com.ar
