“Cada vez que hay misa, incluso bajo la lluvia, nos reunimos frente a la capilla para rezar. Esto nos genera preocupación e impotencia a todos. Desde hace años que no podemos utilizar el edificio donde generaciones anteriores profesaron su devoción”, señaló un vecino.
La capilla se encuentra en Villa Chicligasta a unos 85 Km. al este de San Miguel de Tucumán y se accede a través de ruta nacional 157, luego se empalma por ruta provincial 328, por un camino de tierra, transitando unos 13 Km y se llega hasta el pueblo.
El edificio data de 1797 según reza la fecha tallada en la puerta principal. Sin embargo, un cartel ubicado en el ingreso detalla que el lugar estaba poblado desde los inicios de la conquista española. En 1595 San Francisco Solano estuvo en el lugar; es muy posible que haya existido una capilla, sobre cuyas ruinas se construyó la actual que data de 1797.
Los vecinos esperan ansiosos el inicio de las obras de restauración, cuyo presupuesto ya ha sido aprobado. Mientras tanto, continúan manifestando su compromiso con la preservación de este valioso patrimonio histórico y religioso, que forma parte de la identidad de su comunidad.
Es importante recordar que en 2016 un grupo de arquitectos oriundos de Concepción, a través del plan nacional Más Cerca montaron el Proyecto de Restauración Integral y Puesta en Valor del Monumento y comenzaron restaurar parte el templo, pero no pudieron terminar esos trabajos por razones presupuestarias, según contó una fuente.
