Según detalló el fiscal, el foco ígneo comenzó a unos 200 metros del único camino de la zona, en un lugar que no está habilitado para el uso recreativo ni para encender fogones.
"No había un asado, no era un lugar para hacer asado. Es en el medio del bosque. Alguien tuvo que haberse representado la posibilidad de generar semejante daño, poniendo en riesgo la vida de la gente en Puerto Patriada", sostuvo Díaz Mayer en declaraciones radiales.
Avances en la investigación y una amenaza simultánea
La fiscalía trabaja sobre varios ejes para identificar al autor:
Pruebas tecnológicas: Se analizan registros de cámaras de seguridad y la ubicación de antenas de telefonía móvil para detectar quién estuvo en el lugar al momento del inicio.
Testimonios: La policía se encuentra tomando entrevistas a testigos clave de la zona.
Amenaza al cuartel: Se incorporó a la causa una investigación sobre una amenaza recibida por el Cuartel de Bomberos de Epuyén, la cual ocurrió de manera simultánea con el comienzo del incendio.
Por otro lado, Díaz Mayer fue tajante al desvincular a las comunidades originarias del hecho: “Está totalmente descartado que grupos de la comunidad mapuche hayan iniciado el fuego; es lo más alejado de la realidad”, afirmó.
Consecuencias penales
El funcionario judicial advirtió sobre la gravedad de la imputación en caso de comprobarse el dolo (la intención de causar daño). El responsable podría enfrentar una condena de hasta 20 años de prisión, debido al peligro generado para la salud y la integridad física de las poblaciones que quedaron aisladas por el avance de las llamas.
