El proyecto no se limita únicamente a la edificación de las unidades habitacionales; también contempla la realización de infraestructura complementaria (servicios básicos y viales) necesaria para garantizar un entorno moderno y funcional.
Además del impacto social, la obra se consolida como un motor para la economía de la zona, fomentando la creación de puestos de trabajo genuinos para los habitantes del sur tucumano y fortaleciendo el arraigo de las familias en su comunidad.
Prioridad en la gestión provincial
Bajo los lineamientos del gobernador Osvaldo Jaldo, el acceso a la vivienda digna se ha definido como una política de Estado prioritaria. La coordinación técnica de los trabajos está a cargo del ministro Marcelo Nazur y del interventor del Instituto Provincial de Vivienda (IPVyDU), Hugo Cabral.
“Estamos muy conformes con el ritmo de la obra. Tal como nos pide el Gobernador, nuestro objetivo es que la obra pública llegue a cada rincón de la provincia para transformar realidades de forma efectiva”, destacó el ministro Nazur.
Sueños que se materializan
Para las autoridades, estas casas representan mucho más que ladrillos: significan el futuro de 178 familias simoqueñas que accederán al sueño de la casa propia. Con este avance, el Gobierno de Tucumán reafirma su compromiso con la equidad territorial, garantizando que el crecimiento y la infraestructura de calidad lleguen de manera tangible a las ciudades del interior.
