El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que una "enorme" flota militar se dirige hacia Irán. En concreto, se trata del portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de ataque, que fueron vistos satelitalmente mientras navegaban por el mar de China Meridional y con destino al océano Índico.
"Tenemos muchos barcos dirigiéndose en esa dirección, por si acaso. Tenemos una gran flotilla yendo hacia allá y veremos qué sucede", dijo el presidente norteamericano. Luego, agregó: "Preferiría que no pasara nada, pero los estamos vigilando muy de cerca. Detuve 837 ejecuciones el jueves (anterior). De lo contrario, habrían muerto. Todos habrían sido ahorcados".
La nueva tensión entre Estados Unidos e Irán se inició después de que en el país asiático se produjera una ola de protestas contra el régimen del ayatollah Alí Jamenei a partir de la suba de precios y la caída de la moneda local. Durante casi tres semanas, miles de manifestantes tomaron las calles y tuvieron una violenta respuesta por parte del gobierno.
Según cifras oficiales, unas 3.117 personas murieron en la represión ordenada por el gobierno iraní. Sin embargo, las organizaciones de derechos humanos estiman que las pérdidas humanas fueron muchas más. Iran Human Rights, con sede en Noruega, verificó que fueron 3.428 los fallecimientos causados por la represión de las fuerzas de seguridad. Algunas estimaciones apuntaron también a que "entre 5.000 y 20.000 manifestantes podrían haber sido asesinados".
El régimen iraní acusó a Estados Unidos e Israel de alentar las protestas en el país. Jamenei cruzó a Trump y lo calificó de "animal" por su apoyo a los manifestantes, para quienes exigió un severo castigo. "Por la gracia de Dios, la nación iraní debe quebrar la espalda de los sediciosos tal como quebró la espalda de la sedición", dijo el ayatollah.
El presidente norteamericano evitó pronunciarse acerca de si busca la salida del poder del ayatollah Jamenei. Al ser cuestionado sobre el tema, contestó: "No quiero entrar en detalles". "El caso es que ellos saben lo que buscamos. Se están cometiendo muchos asesinatos", cerró Trump.
Con la presencia de Javier Milei, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó este jueves en Davos la firma de la integración al Consejo de Paz, un nuevo organismo impulsado por la Casa Blanca que tiene como objetivo "intervenir en escenarios de conflicto y proyectar el liderazgo global estadounidense por fuera de las instituciones internacionales tradicionales".
El debut del Consejo contó también con la asistencia del mandatario paraguayo Santiago Peña y del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, junto a otros jefes de Estado y del Gobierno de países alineados con Washington en Medio Oriente, Europa del Este y América Latina. Trump presidirá personalmente el organismo en esta etapa inicial y conservará poder de veto sobre las resoluciones centrales.
Durante su discurso de presentación, Trump reivindicó su rol como mediador en conflictos internacionales y sostuvo que su gestión permitió frenar guerras de larga duración, algunas con riesgo nuclear. En ese sentido, aseguró haber intervenido en disputas entre India y Pakistán, Kosovo y Serbia, Congo y Ruanda, e incluso mencionó gestiones en curso entre Israel e Irán y entre Egipto y Etiopía.
