La intersección de las calles Raúl Colombres y Alfredo Palacios, en el corazón del barrio Copiat, se convirtió en el escenario de un crimen que conmociona a la capital tucumana. Juan José Brito, un hombre de 32 años, murió tras ser atacado ferozmente por una multitud que lo acusaba de haber cometido un ilícito en la zona.
El ataque: "En patota" y registrado en video
Según fuentes ligadas a la investigación, el hecho se desencadenó cuando un grupo de vecinos interceptó a Brito. Lo que comenzó como una supuesta aprehensión ciudadana derivó rápidamente en un ataque masivo y descontrolado.
La prueba clave en manos de la Justicia es un video estremecedor que circula entre los investigadores. En las imágenes se observa cómo varias personas golpean de manera simultánea a la víctima, mientras otros testigos se limitan a filmar la agonía de Brito con sus teléfonos celulares sin intervenir para detener la masacre.
"Lo golpearon salvajemente hasta dejarlo sin vida en plena vía pública", confirmaron fuentes policiales.
La situación judicial
Hasta el momento, la policía ha confirmado la detención de dos personas, pero los investigadores advierten que es solo el principio. Gracias al análisis del material audiovisual, se busca identificar a cada uno de los integrantes de la "patota" para determinar su grado de responsabilidad en el homicidio.
El reclamo de la familia: "¿Era necesario matarlo?"
Tras la difusión del asesinato, el círculo íntimo de Brito rompió el silencio con un mensaje cargado de dolor e indignación enviado a este medio. La familia no solo apunta contra los autores materiales, sino también contra quienes presenciaron el hecho con indiferencia.
Los puntos clave del reclamo familiar:
Desproporción de la fuerza: "¿Era necesario matarlo si realmente robó? ¿No podían llamar a la Policía?", cuestionaron.
Complicidad de los testigos: Sostienen que quienes filmaron y no ayudaron son "culpables y cómplices".
Humanización de la víctima: "José tenía familia que hoy llora su muerte. No era un animal, era un ser humano".
La causa quedó bajo la órbita de la fiscalía de turno, que ya ordenó las pericias correspondientes para avanzar con el resto de las detenciones.
