En un movimiento estratégico para optimizar el alojamiento de detenidos según su perfil, este lunes se concretó el traslado de cinco internos mayores de 65 años a la Unidad 4, ubicada en la ciudad de Banda del Río Salí. Este operativo permite avanzar en el proceso de descompresión de las comisarías de la capital tucumana, trasladando a personas de riesgo a un ámbito adecuado para su edad.
De los nuevos ingresantes, uno procedía del penal de Villa Urquiza, mientras que los cuatro restantes se encontraban alojados en distintas dependencias policiales.
Una unidad modelo en la región
El subalcaide Pablo Viscido, director de la Unidad 4, destacó la relevancia de este establecimiento, único en sus características en todo el Norte del país. El penal está diseñado específicamente para albergar a internos con pluripatologías y necesidades propias de la vejez.
"Esta unidad está pensada para albergar a 60 internos, pero siempre estamos condicionados a que se encuentren en un estado de salud que les permita estar en camas individuales y no en cuchetas", explicó Viscido.
Salud y seguridad: los ejes del abordaje
El régimen en la Unidad 4 difiere del sistema penitenciario común debido a la vulnerabilidad de su población. Los puntos clave del funcionamiento son: Atención médica que se realizan controles constantes y tratamientos específicos para las diversas enfermedades crónicas que suelen presentar los internos de esta franja etaria. También infraestructura adaptada con relación al diseño del mobiliario (camas bajas) busca evitar accidentes y facilitar la movilidad de los gerontes y orden y vigilancia: A pesar del enfoque sanitario, el director remarcó que se mantiene un estricto régimen de seguridad y disciplina dentro del establecimiento.
Con estas nuevas incorporaciones, las autoridades penitenciarias buscan seguir liberando cupos en las comisarías capitalinas, garantizando que los adultos mayores cumplan sus condenas en un entorno que respete su integridad física y de salud.
