La intensidad de las lluvias de las últimas horas ha puesto en jaque la infraestructura del sur de la provincia. Con rutas intransitables, árboles caídos y viviendas anegadas, el panorama es complejo en varias localidades que denuncian falta de mantenimiento preventivo.
La Cocha: Agua sobre la ruta y peligro en el tránsito
En la zona de La Posta, los vecinos reportaron el ingreso de agua en sus viviendas, una situación que se repite con cada temporal fuerte. La preocupación aumenta debido a que el agua comenzó a pasar sobre la Ruta Nacional 38, convirtiendo el asfalto en una trampa peligrosa para los conductores.
A esto se sumó un incidente vial de magnitud en la Ruta Provincial 334, a la altura de El Retiro. Un árbol de gran porte cayó sobre la calzada, bloqueando parcialmente el tránsito. Se solicita circular con extrema precaución mientras se espera que equipos de Vialidad despejen el área.
Indignación en El Retiro: "Si no lo hacemos nosotros, nadie lo hace"
Cansados de esperar respuestas oficiales, los propios vecinos de El Retiro tomaron palas y machetes para realizar el trabajo de mantenimiento que las autoridades omitieron. Ante el riesgo inminente de inundación por el taponamiento de banquinas y alcantarillas, la comunidad salió a limpiar la maleza acumulada.
"Es una tarea que debería ser responsabilidad del Estado, pero la desidia nos obliga a poner el cuerpo para proteger nuestras casas", manifestaron vecinos indignados por el abandono de la Ruta 334.
Aislamiento en Villa Chicligasta: El regreso al carro y el caballo
La situación en Villa Chicligasta y parajes rurales como La Florida y Los Mendozas es de aislamiento casi total. El estado de los caminos rurales es tan precario que los vehículos convencionales no pueden circular.
Para poder abastecerse de alimentos y artículos de primera necesidad, los pobladores han tenido que recurrir a métodos de transporte tradicionales: para llegar a los centros de abastecimiento.
Caminos intransitables: El mal estado de las vías de comunicación mantiene a decenas de familias incomunicadas a la espera de que baje el caudal de agua.
