El panorama social en Tucumán enfrenta un escenario crítico tras las recientes decisiones del Gobierno nacional. El ministro de Desarrollo Social de la provincia, Federico Masso, confirmó que Tucumán no cuenta con los recursos financieros para cubrir el vacío que dejará la eliminación del programa Volver al Trabajo, el cual será reemplazado por un sistema de vouchers de capacitación laboral sin transferencia directa de ingresos.
La medida impactará de lleno en 53.500 beneficiarios tucumanos, quienes a partir del mes de mayo dejarán de percibir los $78.000 mensuales que recibían hasta ahora.
Un golpe al bolsillo y a la economía regional
Más allá del drama individual de cada familia, Masso puso el foco en el efecto macroeconómico que tendrá esta quita de fondos en la provincia. Según las proyecciones oficiales, el recorte implicará una caída de entre $4.250 y $4.300 millones mensuales en el consumo interno.
"No hay posibilidad alguna de que la Provincia ayude más de lo que viene ayudando", sentenció el funcionario, dejando en claro que las arcas provinciales están al límite.
