Una tarde de angustia se transformó en un profundo alivio para la comunidad de Alpachiri este miércoles. Tres jóvenes, que habían sido reportados como desaparecidos tras ser arrastrados por la corriente del río Medina, fueron localizados con vida y en buen estado de salud tras una dramática odisea de casi tres kilómetros.
La alerta se activó alrededor de las 18:20, cuando el delegado comunal, Manuel Moreno, informó a las autoridades que un grupo de personas había sido sorprendido por el agua en la zona conocida como la "finca de frutilla", un sector ubicado a unos 12 kilómetros de la comisaría local.
Según el testimonio de los familiares, el grupo —integrado por un menor de edad y dos jóvenes identificados como Marcelo David Arroyo (18) y Antonio Frías (19)— intentaba cruzar el cauce hacia la zona de Los Sarmientos cuando fueron alcanzados por una cabeza de agua que no les dio tiempo a reaccionar.
Operativo de rescate cerrojo
Dada la peligrosidad del río y la caída del sol, se desplegó de inmediato un amplio operativo de búsqueda y rescate que incluyó a: Personal de la Comisaría de Alpachiri y Los Sarmientos, Patrullas motorizadas de Aguilares y Concepción y Bomberos de la Policía de Tucumán.
Los equipos se dividieron estratégicamente para rastrillar ambas márgenes del río, avanzando desde el norte y el sur simultáneamente para cubrir el mayor terreno posible.
El hallazgo y el relato de los protagonistas
Finalmente, a la altura del kilómetro 3, los rescatistas lograron dar con los tres jóvenes. Sorprendentemente, y pese a la fuerza del agua, los jóvenes relataron que lograron salir del cauce por sus propios medios tras ser arrastrados por la corriente durante un largo tramo.
"Estábamos pescando y la creciente llegó de repente", explicaron a las autoridades, todavía con el impacto del susto vivido.
Tras el hallazgo, se constató que los implicados se encontraban en perfectas condiciones físicas. No necesitaron asistencia médica de urgencia y fueron trasladados a la dependencia policial para el reencuentro con sus familiares, quienes aguardaban con lógica desesperación.
Las autoridades locales reiteraron el pedido de precaución a los vecinos y pescadores, recordando que en esta época del año las crecidas de los ríos de montaña suelen ser repentinas y extremadamente peligrosas
