Al detectar que el joven portaba el arma en su mochila, el equipo directivo activó el protocolo de seguridad de forma inmediata. Para garantizar la integridad del alumnado, los compañeros fueron trasladados al laboratorio de la institución, permitiendo que las autoridades y las fuerzas de seguridad procedieran a reducir al estudiante de manera aislada y pacífica.
La ministra de Educación, Susana Montaldo, destacó la celeridad del colegio:
"El chico no sacó el arma en la escuela; vieron que la tenía en la mochila y la escuela ha actuado muy bien. El día anterior ya se había contactado a los padres por comportamientos agresivos".
Una mirada más allá de la sanción
Lejos de optar por una medida puramente punitiva, desde el Ministerio de Educación se hizo hincapié en el complejo contexto personal del adolescente, quien está próximo a cumplir 18 años y ya es padre.
No habrá expulsión: El joven será derivado a trayectos educativos para jóvenes y adultos para que pueda finalizar el secundario y acceder a formación profesional.
Enfoque en salud mental: Montaldo subrayó la necesidad de detectar a tiempo las "enfermedades emocionales", comparando su urgencia con la de las afecciones físicas.
Acompañamiento: "Hay que mejorar la vida de ese chico. No queremos estigmatizar ni al joven ni al barrio", afirmó la funcionaria.
PROTOCOLO
Como se menciona al inicio, el ministerio de Educación, dio a conocer que se activó el protocolo ante este hecho. "El no va a seguir en la escuela, pero como tenemos trayectos para jóvenes y adultos, entonces podrá terminar el secundario y si es posible con una formación profesional. Hay que mirar para adelante para que pueda tener una salida laborar. No se lo va a expulsar".
