Lo que se preveía como una jornada de protesta pacífica terminó en caos. Este lunes, la Ruta Nacional 157 se convirtió en el escenario de violentos forcejeos e incidentes entre efectivos de la Policía de Tucumán y los vecinos autoconvocados de La Madrid, quienes mantenían un corte total de tránsito en reclamo de obras hídricas tras el desastre del 11 de marzo.
El conflicto se desató cuando las fuerzas de seguridad intentaron desalojar la calzada para restablecer la circulación vehicular. La resistencia de los manifestantes —muchos de los cuales perdieron todas sus pertenencias hace apenas un mes— derivó en empujones, gritos y heridos leves.
"No entedemos la reacción de la policía"
El clima entre los vecinos es de absoluta desolación. Tras haber soportado el barro dentro de sus casas, la intervención policial fue vista como una provocación del Ejecutivo provincial.
"Es increíble. Pedimos máquinas para que no nos tape el agua y nos mandan la Infantería. El 11 de marzo perdimos todo porque no hicieron las obras, y hoy nos responden con violencia", expresó a viva voz uno de los manifestantes mientras intentaba reagrupar al grupo tras el avance policial.
El malestar en La Madrid viene acumulándose desde hace semanas. Los vecinos sostienen que el Gobierno ha priorizado los actos protocolares y los mensajes espirituales por encima de la llegada de presupuesto real para el dragado de los ríos y el refuerzo de las defensas.
A esta hora, el ambiente en el cruce de la ruta 157 es de tensión. A pesar de los incidentes, un grupo numeroso de vecinos permanece a la vera de la ruta, mientras que la presencia policial se ha reforzado con unidades de distritos cercanos.
El tránsito continúa interrumpido de forma parcial con habilitaciones intermitentes, pero se recomienda evitar la zona. Los vecinos exigen la presencia inmediata de ministros del gabinete de Osvaldo Jaldo para levantar definitivamente la medida de fuerza.
