Los técnicos advierten que, si bien la calidad de la fruta es excelente, los precios internacionales muestran una volatilidad que obliga a los productores tucumanos a ser más eficientes en sus costos. La apuesta por productos derivados con mayor valor agregado, como el bioetanol, se presenta como la salida estratégica.
El sector limonero, motor de las exportaciones provinciales, sigue buscando abrir nuevos mercados en el sudeste asiático para diversificar el riesgo de la dependencia de Europa y Estados Unidos. Se están realizando gestiones para reducir las barreras arancelarias que hoy limitan el ingreso del citrus tucumano a China. La investigación científica local es fundamental para certificar la sanidad de los cargamentos y cumplir con los estándares globales más exigentes.
Por último, se destacó el avance en proyectos de agricultura de precisión, utilizando tecnología de drones para el monitoreo de plagas. Esto permite reducir el uso de agroquímicos y mejorar la sostenibilidad ambiental de los campos. Tucumán sigue liderando en tecnología aplicada al agro, consolidándose como un polo científico de referencia en todo el cono sur.
