Inicio / Sociedad / NUBES NEGRAS

Inflación: las consultoras proyectan un abril cercano al 2,4% pero advierten por los costos de la guerra

- -
El escenario de precios en Argentina muestra una tendencia de alivio tras el pico de marzo. Según los relevamientos de las principales consultoras privadas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril se ubicaría entre el 2,4% y el 2,5%, consolidando una desaceleración respecto al 3,4% registrado por el Indec el mes anterior.
Este descenso se explica, en gran medida, por el fin del impacto estacional en el rubro educación y una moderación en el ritmo de aumento de los alimentos, que pasaron de subir por encima del 3% a un promedio cercano al 1% en el cuarto mes del año.

La consultora C&T, por ejemplo, destaca que la inflación interanual retrocedería levemente del 32,6% al 32,1% de confirmarse estos datos. En su informe para el Gran Buenos Aires, la firma resalta que la carne aumentó un 2%, su ritmo más bajo desde septiembre del año pasado, mientras que las bajas en frutas y verduras ayudaron a compensar las subas. Sin embargo, no todo fue a la baja: el rubro indumentaria mostró incrementos por encima del promedio debido al cambio de temporada otoño-invierno, un factor estacional que siempre presiona el índice de abril.

A pesar de los números optimistas en el promedio mensual, las consultoras LCG y Eco Go detectaron una aceleración preocupante en la última semana de abril. En Alimentos y bebidas, las subas promediaron el 1,3% en los últimos siete días del mes, impulsadas principalmente por lácteos, carnes y bebidas. Esta inercia de fin de mes genera un "efecto arrastre" que podría complicar las mediciones de mayo, sugiriendo que la desaceleración podría haber encontrado un piso difícil de perforar en el corto plazo.

El gran interrogante para el equipo económico surge ahora del frente externo. La extensión del conflicto bélico en Medio Oriente ha comenzado a encarecer los costos de importación de Gas Natural Licuado (GNL) y gasoil hasta en un 30%. Este incremento es crítico para la economía argentina, que necesita abastecer la demanda energética durante los meses de invierno. El aumento en el precio internacional de los hidrocarburos no solo impacta en las cuentas públicas por los subsidios, sino que se traslada de manera directa a los surtidores y, por ende, a la logística de distribución de todos los bienes.

El sector transporte ya reflejó esta presión en abril con una suba del 4%, motorizada por el ajuste en los combustibles. Aunque las tarifas de gas y electricidad mostraron una menor presión regulatoria en el último mes, el componente internacional del petróleo pone en duda cuánto tiempo más se podrá sostener la estabilidad en los servicios públicos. Si los costos de importación de energía siguen escalando, el Gobierno enfrentará la difícil decisión de absorber el gasto con mayor déficit o autorizar nuevos aumentos tarifarios que reavivarían la inflación.

Desde el punto de vista del consumo, artículos de tocador y productos de cuidado personal también mostraron variaciones por encima de la media, lo que indica que la dispersión de precios sigue presente. Aunque la inflación núcleo parece estar bajo control, los precios regulados y los factores exógenos (como la guerra y el tipo de cambio implícito en las importaciones) son los que hoy marcan el ritmo de la incertidumbre para el mes de mayo. El Gobierno celebra el dato de abril, pero mira de reojo los mapas de conflicto global.

En conclusión, abril será un mes de "respiro" estadístico para el bolsillo de los argentinos, con una inflación que perfora el 3% mensual. Sin embargo, la sostenibilidad de este proceso de desinflación está atada a variables que escapan al control de la política monetaria local. Entre la inercia de los alimentos de la última semana y el encarecimiento de la energía por la situación geopolítica, mayo se presenta como un desafío mucho más complejo para mantener la tendencia descendente que Javier Milei busca consolidar.