29.05.26
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Argentina como conejillos de indias: el Gobierno pretende renunciar a la soberanía informática

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El anuncio gubernamental sobre la implementación de un gemelo digital social encendió las alarmas entre los analistas del campo tecnopolítico por sus implicancias estructurales. El proyecto, vinculado a la corporación norteamericana Palantir, propone procesar bases de datos estatales mediante algoritmos de predicción conductual de alta complejidad. Diversos sectores advierten sobre la falta de marcos regulatorios y auditorías públicas independientes que transparenten los criterios de selección matemática.

El procesamiento unificado de registros sensibles pertenecientes al Ministerio de Capital Humano plantea un severo dilema ético respecto a la soberanía informática del país. La entrega de información laboral, educativa, territorial y sanitaria a firmas ligadas a la inteligencia militar extranjera (Palantir) puede configurar un escenario de vulnerabilidad extrema. Los especialistas señalan que la población es sometida a un experimento de modelado conductual sin precedentes dentro de la región latinoamericana. "El gemelo digital se utiliza en proyectos de infraestructura para simular escenarios. Da la característica de que en Argentina se puede empezar a probar este sistema en lo social; somos como conejillos de indias", advirtió el especialista Javier Bárcena.

La opacidad en el diseño del software gubernamental impide conocer las variables que determinan la asignación de recursos y las políticas de ajuste socioeconómico. El uso de modelos predictivos automatizados tiende a consolidar estructuras de exclusión bajo una supuesta neutralidad técnica de carácter incuestionable. El peligro radica en que las decisiones estatales queden atrapadas en lógicas comerciales que anulan la interpretación causal de los fenómenos demográficos. "El problema de fondo es que esto es una caja negra; el sesgo comercial es lo que más presente está en este mundo", remarcó el analista.

El alcance de estas herramientas de simulación matemática se evidencia en la planificación presupuestaria de las remuneraciones y beneficios destinados al sector público. Los algoritmos evalúan diferentes escenarios financieros buscando optimizar el gasto fiscal mediante la reducción sistemática de las partidas de asistencia económica. "Simulamos bonos y descuentos: en un escenario el costo son cinco mil millones, en otro son dos mil y en otro ochocientos millones", detalló Bárcena. Esta lógica de optimización numérica ignora las redes de subsistencia de las familias afectadas por las variables analizadas. El sistema procesa promedios históricos desconectados de las problemáticas reales de la población.

La validez de los diagnósticos sociales se encuentra severamente condicionada debido a la marginación deliberada de los equipos de investigación científica nacionales. El desplazamiento de los institutos de ciencias sociales y del CONICET suprime la mirada crítica indispensable para detectar asimetrías estructurales en el territorio. "El modelo solo va a dar respuesta sobre algo histórico si no tiene la mirada crítica de los investigadores que hoy están atacados", sentenció el especialista. Al prescindir de análisis interdisciplinarios, las decisiones automatizadas reproducen los sesgos de origen de las consultoras tecnológicas privadas. Es decir, el reduccionismo matemático reemplaza la comprensión profunda de las desigualdades estructurales y circunstanciales.

Por otro lado, Bárcena afirmó que la combinación de bases de datos centralizadas y algoritmos opacos de inteligencia artificial puede dotar al Estado de capacidades inéditas de inducción y control social. A través del monitoreo indirecto de consumos y patrones de conducta habituales, se estructuran perfiles orientados a predecir reacciones frente a futuras contiendas electorales. Las corporaciones tecnológicas operan bajo lógicas feudales modernas donde los usuarios quedan despojados de sus derechos individuales en entornos digitales cerrados. "El riesgo son los sesgos algorítmicos; las personas terminan convertidas en datos puros y sin ningún tipo de contexto", remarcó Bárcena, quien sostiene que la tecnopolítica actual redefine los mecanismos de dominación global en la periferia.