El congelamiento de las partidas financieras destinadas al sistema de educación superior agrava la pérdida del poder adquisitivo de los cuerpos de docentes e investigadores. El sindicato universitario detalló el severo impacto que la falta de paritarias libres genera en el normal funcionamiento de las facultades de la provincia. "Los salarios permanecen completamente por debajo de la inflación con incrementos realmente miserables que están hundiendo cada vez más el bolsillo", describió Anahí Rodríguez. Según los cálculos gremiales, la política económica implementada por el Gobierno nacional implicó la confiscación de nueve haberes mensuales en todo el período.
La organización sindical expuso las contradicciones existentes en la administración de los recursos del Estado que prioriza obligaciones externas sobre los servicios sociales básicos. Para la dirigencia local, el equilibrio fiscal se sostiene mediante un severo ajuste que desfinancia las áreas de salud, previsión y educación pública. "Hay dinero para la compra de armamento o aviones militares, pero no para educación, cultura, salud ni jubilados", fustigó la referente de ADIUNT. El gremio cuestiona que las partidas presupuestarias se orienten al pago de acreedores extranjeros y equipamiento bélico en lugar de sostener la estructura pedagógica.
La respuesta institucional frente a la masiva movilización social del pasado doce de mayo consistió en asignaciones fijas que no cubren las necesidades básicas alimentarias. Los trabajadores rechazan la implementación de montos no remunerativos proporcionales a las dedicaciones horarias por considerarlos una desvalorización directa a la tarea profesional. "Lo único que nos dio es un bono de cuarenta mil pesos, el mayor porcentaje de la universidad cobrará diez mil; es una burla", argumentó Rodríguez. Ante este panorama adverso, la propuesta de las bases tucumanas apunta a coordinar acciones directas y evaluar un paro por tiempo indeterminado.
El escenario de conflicto paritario nacional coincide con el proceso de renovación de autoridades del rectorado previsto para este próximo diez de junio en la provincia. ADIUNT ratificó su postura de absoluta independencia frente a las camarillas políticas y los diferentes bloques de poder que se disputan la conducción interna. "Sea que finalmente el rectorado quede para un lado o para otro, la situación va a continuar igual", sentenció con firmeza la secretaria general. El gremio sostiene que la asamblea carece de representatividad democrática real y no aborda las urgencias estructurales que amenazan la continuidad de la universidad pública.