El foco de la Justicia está puesto en un bache temporal crítico: el lapso que corrió desde que se denunció la desaparición de la menor hasta el momento exacto en que sus restos fueron descartados en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra. La hipótesis que manejan los investigadores sostiene que Barrelier habría retenido el cuerpo durante varias horas antes de trasladarlo. Este período se considera fundamental para determinar si el imputado actuó en soledad, si montó una maniobra para limpiar la escena o si contó con el apoyo de cómplices.
Resultados forenses y la sombra de la prisión perpetua
Los informes del Cuerpo Médico Forense serán determinantes para el futuro procesal del acusado, quien actualmente se encuentra imputado bajo la carátula de «homicidio». Fuentes judiciales confirmaron que, dependiendo de los resultados, la acusación podría agravarse formalmente a la figura de «femicidio» —la cual estipula una pena única de prisión perpetua— o sumar los agravantes de alevosía, premeditación o criminis causae.
La autopsia busca precisar la mecánica de la muerte —evaluando opciones como asfixia, golpes, heridas cortantes o intoxicación— y fijar la ventana horaria del deceso, estimada preliminarmente entre la noche del sábado 23 de mayo y la madrugada del domingo 24. Asimismo, los peritos rastrean material biológico para confirmar si existió una agresión sexual y examinan el cuerpo en busca de lesiones defensivas que delaten si la adolescente intentó resistir el ataque.
Las 4 pruebas clave en la mira judicial
Para avanzar en el expediente, la fiscalía aguarda con expectativa los resultados de cuatro peritajes centrales sobre los elementos secuestrados:
Pruebas de Luminol: Aplicadas en una vivienda del barrio Cofico —señalada como la presunta escena del crimen— con el objetivo de detectar manchas de sangre que hayan sido lavadas o alteradas.
Ford Ka negro: El vehículo que presuntamente se utilizó para el traslado del cuerpo está siendo inspeccionado minuciosamente en busca de material biológico, fibras o cabellos.
Herramientas: Análisis de diversos objetos incautados durante los allanamientos para comprobar si guardan relación directa con la mecánica del asesinato.
Teléfonos celulares: El desglose informático de los dispositivos permitirá trazar un mapa de geolocalización, movimientos y comunicaciones de los involucrados.
El escalofriante mensaje que recibió la madre
La pata tecnológica de la causa aportó un elemento que estremeció a los propios investigadores en las últimas horas. Mientras se realizaba la búsqueda desesperada de la menor, su madre, Melisa Heredia, recibió un escalofriante mensaje de texto en su teléfono particular que decía de forma literal: «Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila».
La Justicia intenta establecer de manera urgente la triangulación de las antenas para identificar desde dónde y quién emitió ese mensaje. La principal sospecha es que se trató de una fría maniobra distractiva perpetrada por el propio Barrelier, o bien por un tercero, para desviar la atención de las patrullas policiales y ganar tiempo para descartar el cuerpo. El análisis se complementa con una serie de audios y llamadas telefónicas que la madre de la víctima aportó a la causa y que comprometerían seriamente al entorno del detenido.
