Alumnos de diversas carreras de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) concentraron sus protestas este lunes frente al Rectorado, manifestándose de manera pacífica sobre las escalinatas principales del histórico edificio central. Los jóvenes exigieron medidas concretas y urgentes ante recientes denuncias por situaciones de acoso y violencia digital dentro de los espacios educativos, en una convocatoria que sumó un fuerte respaldo y formó parte de la agenda previa por el aniversario del movimiento Ni Una Menos.
La iniciativa fue impulsada por la Asamblea General de la Facultad de Filosofía y Letras para visibilizar el descontento generalizado de las bases. Durante la jornada de protesta, los manifestantes sostuvieron carteles con mensajes directos que reclamaban mayor seguridad y el fin del silencio institucional frente a los abusos, al tiempo que difundieron documentos oficiales redactados en sus encuentros semanales. Las principales exigencias de los estudiantes apuntan a lograr que las autoridades apliquen de forma real las medidas cautelares que los protocolos de género ya contemplan.
El miedo en las aulas y la falta de respuestas institucionales
Valentina Brito y Patricia Pavón, estudiantes de la carrera de Trabajo Social, explicaron los motivos que originaron esta medida de fuerza en la capital tucumana. Las jóvenes señalaron que existe una profunda preocupación por la falta de claridad en los procedimientos administrativos de la universidad. Según afirmaron las estudiantes, la respuesta institucional resulta insuficiente y genera un ambiente de desprotección para quienes asisten a cursar diariamente, un panorama de dudas que afecta la rutina académica de las alumnas y genera temor a la hora de presentarse en las distintas unidades del predio.
Por su parte, la movilización estudiantil sumó el testimonio de Nazarena Martín, integrante de la Comisión de Género y Diversidad de Ciencias de la Educación. La representante estudiantil aclaró que el conflicto actual estalló tras denuncias concretas contra un trabajador no docente y un ayudante de cátedra de la institución. El objetivo central de la sentada consistió en acompañar a las compañeras afectadas y ejercer presión para obtener soluciones inmediatas, al tiempo que Martín remarcó de manera contundente que muchas chicas asisten actualmente a clases con miedo.
Los organizadores de la sentada aclararon que esta protesta frente al Rectorado funciona como el inicio de un plan de lucha mucho más amplio. Para este martes programaron una jornada de visibilización y un conversatorio abierto dentro de la Facultad de Filosofía y Letras. Además, las agrupaciones estudiantiles confirmaron su participación en la marcha general por el Ni Una Menos que ocurrirá este miércoles por la tarde. La concentración principal comenzará a las 15:00 horas en las puertas del Rectorado para confluir en el reclamo de espacios de estudio y trabajo completamente seguros.
