El referente indiscutible del rock nacional padecía Mal de Parkinson desde hacía varios años, una enfermedad contra la que dio batalla públicamente. Hasta el momento, su entorno familiar no ha emitido un comunicado oficial respecto a las exequias del artista.
Un Doctorado Honoris Causa: su último reconocimiento institucional
La última aparición pública del músico se registró a mediados de mayo de este año, cuando fue distinguido con el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Debido al avanzado estado de su enfermedad, la ceremonia se realizó en su ausencia, pero el artista se encargó de enviar un emotivo video grabado para el auditorio:
“Habla el Indio. Quería agradecerles por este medio, tanto al rectorado como a todos los que hicieron posible e impulsaron esta distinción, que me pone muy feliz. Le agradezco a la Universidad de Buenos Aires y también a quienes consideran que merezco este reconocimiento. Les mando un gran abrazo y muchas gracias”.
Durante el acto protocolar, las autoridades universitarias repasaron la monumental trayectoria de Solari al frente de Los Redondos y, posteriormente, al mando de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Ambos proyectos fueron destacados no solo como hitos estéticos del rock en español, sino como históricos espacios de construcción comunitaria e identidad social y cultural en la Argentina.
El último adiós virtual a las "misas ricoteras"
Afectado por sus problemas de salud, el "Indio" se había visto obligado a retirarse de las presentaciones presenciales masivas. Sin embargo, su despedida definitiva de los escenarios se dio bajo el formato que había adoptado en el último tiempo: a través de las pantallas.
Su última participación ocurrió de manera sorpresiva mediante un video en un recital de Los Fundamentalistas en la ciudad de La Plata. En aquella oportunidad, su figura virtual hizo delirar a la multitud al interpretar clásicos de su etapa solista como Nike es la cultura, Tarea fina y Pool, Averna y para azul.
En aquel show, Solari dejó un sentido mensaje de gratitud para su público que hoy resuena con fuerza de legado:
“Me acompañaron durante ese tiempo hasta que la Providencia quiso que se cruzara conmigo un par de cositas que me impiden… Ya saben ustedes de qué hablo, que no me permiten estar ahí y subir al escenario. Pero no quería dejar pasar este momento para jugar a que estoy con ustedes, escuchando porque estoy ahí y lo voy a estar haciendo. Los quiero mucho, los respeto mucho como público. Son de los mejores del planeta”.
Con su partida, desaparece el creador de las mayores movilizaciones de masas en la historia de la música en vivo del país, pero nace definitivamente el mito de una figura que transformó la cultura popular argentina para siempre.
