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Con la participación activa del intendente Molinuevo, Concepción vivió la tradicional pisada de brasas de San Juan

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El jefe comunal caminó por primera vez sobre los carbones encendidos en el Barrio Clínica, en una noche donde la fe de cientos de devotos desafió a las brasas al rojo vivo.

En una demostración de fervor popular que desafió al fuego, el Barrio Clínica volvió a ser el epicentro de la tradicional festividad de San Juan Bautista. Durante la medianoche de este miércoles, cientos de fieles se congregaron para acompañar la procesión, disfrutar de la música y el baile, y presenciar el rito más esperado: la caminata descalza sobre una alfombra de carbón encendido de seis metros de largo.

La gran sorpresa de la noche la dio el intendente de Concepción, Alejandro Molinuevo, quien participó activamente del evento y, movido por la devoción general, se animó a caminar sobre las brasas por primera vez.

"Para hacerlo hay que tener mucha fe, y Concepción es una ciudad con mucha fe. Vine a compartir esta gran fiesta que lleva más de 50 años, a agradecer y a pedir. Volvería a caminar y lo haría por muchas personas que sufren, pidiendo por los vecinos y por nuestro querido país", expresó emocionado el mandatario municipal.

 

Una tradición ancestral que convoca a la región

La celebración, que evoca cada 24 de junio a San Juan Bautista, coincide históricamente con los ritos primitivos de adoración al sol vinculados al solsticio de invierno en el hemisferio sur. En Tucumán, ambas tradiciones se fusionan en una muestra de sincretismo cultural única.

Fabián Toranzo, uno de los organizadores del evento, destacó a Primera Fuente el arraigo de la festividad: "Es una celebración muy esperada por la gente y hace más de 60 años que se realiza aquí. Participan vecinos de Concepción y de otras localidades que se movilizan por la fe para pedir salud o agradecer".

Toranzo explicó que los preparativos comenzaron el martes y que cerca de 50 personas, incluyendo adultos y niños, lograron completar el cruce sin sufrir heridas. Además, reveló el secreto técnico detrás del rito:

El cuidado clave: "Siempre hay que tener un cuidado fundamental en el lavado y el secado de los pies para poder cruzar descalzo los 6 metros del colchón de brasas al rojo vivo sin sufrir daño y gritando ¡Viva San Juan!".

Historias de fe sobre el carbón encendido

La marcha sobre la "alfombra de fuego" dejó testimonios conmovedores tanto de hombres como de mujeres. Nicolás, un vecino del barrio Belgrano, relató que practica esta tradición desde su infancia: "La fe por el 'santito' me llevó a caminar sobre las brasas. Hacía tres años que no lo hacía y hoy pude volver".

 

Por su parte, el género femenino también pisó fuerte en la noche tucumana. Micaela, vecina del barrio Alvear, se animó a desafiar las brasas por primera vez motivada por una promesa personal. "Fue mi primera vez y, como ven, no me quemé. Lo hice porque realicé una promesa y cumplí", concluyó con alegría mientras el barrio entero celebraba una edición más de su fiesta más sagrada.