04.07.26
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Refuerzan la asistencia a personas en situación de calle por la ola de frío

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A través del refugio Papa Francisco, abierto las 24 horas, la Municipalidad capitalina brinda contención médica, alimentaria y laboral. En diálogo con Prensa Multimedios, la Dra. María Sofía Prado Budeguer, titular de la Secretaría de Atención al Ciudadano, detalló el funcionamiento del espacio, las campañas solidarias vigentes y el número de contacto para que los vecinos de la capital alerten sobre casos de vulnerabilidad.
Frente a la inclemencia de las bajas temperaturas que azotan a la región, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán intensificó sus operativos de asistencia y contención destinados a personas en situación de vulnerabilidad extrema. María Sofía Prado Budeguer, funcionaria del área, destacó que este abordaje integral comenzó en febrero de 2024 bajo la órbita de la actual intendencia. "Esta problemática no se trataba en la gestión anterior; nosotros estamos desde ese día, las puertas del refugio nunca se cerraron y ahora con estas bajas temperaturas se intensifican los recorridos", aseguró. El refugio municipal Papa Francisco opera con un régimen ininterrumpido, permitiendo que los asistentes permanezcan todo el día en las instalaciones, evitando así que deban volver a la intemperie tras pasar la noche.

La intervención estatal trasciende la mera provisión de un techo temporal y un plato de comida caliente, apostando por una recuperación integral de los ciudadanos que deciden ingresar voluntariamente a este sistema de contención. En este sentido, Prado Budeguer explicó que las acciones de la secretaría incluyen una amplia cobertura sanitaria y proyección laboral a futuro. "Nosotros no solamente le damos una habitación resguardado, sino también asistencia médica, testeos de HIV, y estamos trabajando con la dirección de empleo haciendo los currículum vitae para que ellos puedan tener una salida laboral", enumeró. Esta red de apoyo busca recuperar la dignidad de las personas, quienes a menudo llegan con su ánimo profundamente dañado. "Ellos ingresan sin ganas de nada, pero en el refugio sienten que pueden más, que tienen segundas oportunidades", remarcó con notable convicción.

Dentro del establecimiento, los propios residentes asumen roles activos que fortalecen su sentido de pertenencia y colaboran directamente con el sostenimiento de las instalaciones, demostrando un compromiso invaluable hacia el espacio que los cobija. "Los que se quieren quedar nos ayudan en la panadería a hacer mermeladas, y otros también nos ayudan con la limpieza y el mantenimiento del lugar, que es muy lindo y cuidado", relató la funcionaria sobre la dinámica interna. En paralelo, el municipio impulsó la campaña solidaria denominada "Tu ropa, mi abrigo", organizada de manera conjunta con el empresario Gabriel Shubrim. "Todos los días estamos sacando ropa de los buzones y esa ropa de esta campaña está destinada a las personas que se encuentran en situación de calle", indicó Prado Budeguer sobre las donaciones ciudadanas.

El proceso de acercamiento y traslado hacia el refugio presenta desafíos logísticos y humanos muy complejos, ya que la intervención oficial depende exclusivamente del consentimiento explícito de cada individuo que es abordado en la vía pública. "Vivir en la calle no constituye un delito; nuestra intervención se limita a la voluntad de la persona, en contra de su voluntad no la puedo cargar y llevarla", aclaró Prado Budeguer respecto al estricto marco de acción legal. Curiosamente, el convencimiento suele lograrse gracias a la profunda empatía de sus propios pares recuperados. "En los recorridos nos acompañan los mismos chicos que viven en el refugio, y muchas veces nos ayudan a convencer mejor", reveló. Además, por protocolos de resguardo frente a problemáticas adultas, aclaró: "Niños no recibimos por una cuestión de seguridad, recibimos personas de 18 años en adelante".

Para consolidar esta red de ayuda humanitaria frente a la emergencia climática invernal, el municipio ha establecido canales de comunicación directos para que la ciudadanía actúe como un enlace fundamental y activo en la detección temprana de casos. La funcionaria instó a la comunidad local a comprometerse con la realidad de sus calles: "Vecino, si ves una persona que está en situación de calle, podés llamar al 381 2 15 64; es inmediata la intervención y un equipo se hace presente". Este sistema de alertas telefónicas no solo garantiza una rápida respuesta en territorio, sino que incluye un protocolo de transparencia informativa. "La devolución el vecino la tiene; el equipo le dice 'esta persona se llama tanto y accede o no accede a ir'", concluyó Prado Budeguer, subrayando el inmenso valor de la solidaridad colectiva.