De acuerdo con el monitoreo nacional, elaborado sobre un muestreo de 2.500 casos residenciales entre finales de junio y los primeros días de julio, el 54,7% de los ciudadanos consultados manifestó que la situación económica del país continúa en una trayectoria de deterioro.
El informe estadístico evidencia un desfasaje entre las variables de ordenamiento macroeconómico celebradas por el Poder Ejecutivo nacional y la percepción de la población en sus ingresos cotidianos. Mientras los índices inflacionarios muestran una tendencia a la desaceleración, la capacidad de consumo de los hogares sigue condicionando el balance social del período invernal.
Estructura de las percepciones sobre la coyuntura económica
Las planillas técnicas del relevamiento discriminan el estado de las opiniones frente al interrogante sobre la evolución de las finanzas del país de la siguiente manera:
Perspectiva de deterioro: Un 54,7% de los encuestados afirmó de forma taxativa que las condiciones generales "están empeorando".
Expectativa sin impacto: El 19% de la muestra evaluó que el escenario general registra mejoras, aunque aclarando que todavía "no lo están sintiendo" en la economía familiar.
Impacto positivo directo: Apenas el 16,6% de los participantes del estudio sostuvo que la situación económica del país mejora y ya percibe un impacto directo y favorable en su poder adquisitivo.
Inmovilidad sectorial: Un 8,7% de los registros consideró que las variables del mercado interno permanecen en una situación de estancamiento estructural.
Balance de imagen de la conducción presidencial y la oposición
El estudio analizó de forma paralela la valoración institucional de las principales figuras de la administración nacional. En el caso del presidente Javier Milei, el balance arrojó un índice de imagen negativa del 56,9%, frente a un 37,5% de apreciación positiva y un 4,2% de calificación regular. El resto de la grilla de dirigentes nacionales presentó niveles de rechazo consolidados por encima de los cincuenta puntos porcentuales en la mayoría de las representaciones políticas.
En el arco oficialista, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, registró un 41% de imagen favorable frente a un 53,1% desfavorable, mientras que la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, anotó un 33,9% de menciones positivas y un 50,3% de signo negativo. Por el lado de la oposición, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, obtuvo un 37,1% de adhesión y un 51,9% de rechazo, en tanto que la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner alcanzó un 22,2% de imagen positiva frente a un 63,3% de valoración negativa.
Evaluación del Gabinete y rasgos de identidad sociocultural
El informe de Giacobbe & Asociados relevó la opinión ciudadana sobre las últimas modificaciones en el organigrama ministerial, midiendo el impacto de la designación del nuevo jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli. El dirigente ingresó al esquema de mediciones con una imagen favorable del 10,9% frente a una consideración desfavorable del 66,3%. No obstante, ante la consulta específica sobre las consecuencias institucionales de su incorporación al equipo de Gobierno, un 43,9% consideró que la medida resulta indiferente, un 37,6% la calificó como positiva y un 17,4% se manifestó de forma adversa.
Finalmente, el estudio incluyó un apartado enfocado en la fisonomía cultural y los rasgos identitarios de la sociedad civil, contrastando la representatividad de figuras del deporte de alta trascendencia histórica. Frente a la consulta sobre qué perfil condice de mejor manera con la idiosincrasia de los habitantes del país, el 57,4% de los encuestados se inclinó por la figura de Diego Maradona, mientras que el 39,4% optó por señalar el patrón de conducta de Lionel Messi, quedando un margen remanente del 3,2% que evitó pronunciarse sobre las variables sociológicas propuestas.
