Lo que comenzó como una movilización pacífica y familiar para agradecer el subcampeonato mundial de la Selección Argentina terminó de la peor manera. Minutos después de la medianoche de este lunes, la zona del Obelisco se transformó en el escenario de violentos enfrentamientos entre civiles y las fuerzas de seguridad, concluyendo con una masiva represión policial y múltiples detenciones.
Durante la tarde y las primeras horas de la noche, el clima en el centro porteño había sido de absoluto respeto, con cánticos, banderas y abrazos en apoyo al equipo de Lionel Scaloni. Sin embargo, con el correr de las horas, la tensión en el lugar escaló de forma repentina, motivando la intervención de los cuerpos de infantería de la Policía de la Ciudad.
Desalojo forzado y corridas sobre la Avenida 9 de Julio
El operativo de dispersión se desplegó con un fuerte avance de los efectivos, quienes utilizaron escudos, bastones, motocicletas y camiones hidrantes. Para disuadir a los manifestantes que permanecían sobre la calzada, el personal policial efectuó disparos de balas de goma y lanzó gas pimienta, lo que desató corridas masivas en dirección a la Avenida de Mayo.
El avance de las fuerzas de seguridad se extendió por casi cinco cuadras, dejando la principal arteria de la ciudad completamente desolada en cuestión de minutos.
Tras el repliegue de la multitud, el asfalto de la Avenida 9 de Julio quedó convertido en un tendal de residuos, cubierto por un mar de botellas de vidrio rotas, latas vacías, cotillón celeste y blanco, y decenas de cartuchos de postas de goma.
Decenas de detenidos tras las refriegas
Como saldo de los disturbios, los agentes policiales procedieron a la aprehensión de una importante cantidad de personas que protagonizaron los cruces en la primera línea de los incidentes. Hasta el momento, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no ha oficializado la cifra exacta de los detenidos.
Hacia la madrugada, la situación comenzó a normalizarse paulatinamente. Los pocos hinchas que quedaban en las inmediaciones abandonaron el lugar de manera pacífica ante la suspensión definitiva de las demostraciones, abocándose a la búsqueda de medios de transporte público para regresar a sus hogares.
