En una audiencia celebrada este martes 21 de julio, la Justicia resolvió extender por un plazo de cuatro meses la prisión preventiva de Felipe Sosa, principal imputado por el femicidio de Érika Antonella Álvarez. Asimismo, el juez interviniente hizo lugar a la solicitud del Ministerio Público Fiscal (MPF) y concedió una prórroga de un mes para finalizar la etapa de investigación preparatoria.
El caso está a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios I, conducida por el fiscal Pedro Gallo, cuya representación en la audiencia estuvo en manos de la auxiliar de fiscal Carolina Brito.
Riesgos procesales y diligencias pendientes
Durante la sesión, la representación fiscal fundamentó la necesidad de mantener la medida coercitiva al argumentar que persisten los riesgos procesales de fuga y de entorpecimiento de la investigación, sumado a que aún restan peritajes y medidas clave por concluir.
Tras evaluar la evidencia reunida hasta el momento y escuchar las alegaciones de las partes, el magistrado dio luz verde a los dos requerimientos de la acusación: la continuidad de la prisión preventiva de Sosa por cuatro meses y la extensión de un mes para la etapa instructiva.
La reconstrucción del hecho
De acuerdo con la hipótesis que sostiene la Fiscalía, los hechos ocurrieron en las primeras horas del 7 de enero de 2026:
Traslado: Alrededor de las 3:37 de la madrugada, Érika Antonella Álvarez salió de su vivienda situada en la calle Gerónimo Helguera al 1700 (San Miguel de Tucumán) y abordó un automóvil de la aplicación Uber.
Llegada: Cerca de las 3:50, la víctima arribó al domicilio del imputado, ubicado en la calle Santo Domingo al 1100, Unidad "B", en la ciudad de Yerba Buena.
Ataque fatal: La investigación indica que entre las 3:50 y las 7:00 de la mañana, Sosa agredió a la joven con extrema violencia en el interior del inmueble.
El MPF sostiene que el acusado actuó aprovechándose de una relación asimétrica de poder y de la vulnerabilidad de la víctima por su condición de mujer, provocándole lesiones de extrema gravedad en el cráneo, el rostro y la zona cervical que le causaron la muerte de manera inmediata.
Por este brutal ataque, Felipe Sosa enfrenta la imputación formal por el delito de femicidio en calidad de autor.
