El paciente, afiliado a OSSIMRA y con antecedentes de tabaquismo como factor de riesgo cardiovascular, consultó inicialmente en el Centro Integrador Comunitario (CIC) Benjamín Aráoz por un fuerte dolor de pecho. Desde allí se activó de manera inmediata la comunicación con el Programa de Emergencias Cardiovasculares en Red, que coordinó su rápida derivación al nosocomio de Burruyacú.
"La intervención refleja la importancia del trabajo coordinado entre los distintos niveles del sistema sanitario y el uso de herramientas que permiten tomar decisiones en tiempo real frente a emergencias cardiovasculares", destacaron desde el Hospital de Burruyacú sobre el procedimiento llevado a cabo junto al equipo de guardia.
Diagnóstico y tratamiento a distancia
Al ingresar al Nodo Cardiovascular, los profesionales realizaron un electrocardiograma que confirmó un cuadro compatible con un infarto agudo de miocardio de localización inferior. Tras la evaluación, el cardiólogo del programa corroboró el diagnóstico y activó de inmediato el protocolo de tratamiento trombolítico.
Mediante una videoconferencia en tiempo real, el equipo médico del hospital local recibió las directivas precisas para administrar Tenecteplasa, un fármaco clave utilizado para restablecer el flujo sanguíneo coronario cuando la angioplastia primaria no puede practicarse dentro de los plazos recomendados. Tras la aplicación, el paciente evidenció una evolución clínica inicial favorable, acompañada de una marcada disminución del dolor precordial.
Derivación y continuidad asistencial
Una vez estabilizado el cuadro crítico, se coordinó un traslado sanitario asistido hacia la Unidad Coronaria del Hospital Centro de Salud, ubicado en la capital provincial, donde continuó con su internación, atención especializada y el seguimiento médico correspondiente.
