El Gobierno nacional salió este martes a intentar contener la tensión diplomática con Brasil y aseguró que, pese a las diferencias políticas e ideológicas entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, la Argentina no tiene intención de trasladar esas disputas al vínculo institucional entre ambos países.
"No es intención de Argentina afectar la relación diplomática", señalaron desde la Casa Rosada, en un intento por poner un límite a la escalada de cruces que se produjo en los últimos días.
La posición oficial apunta a separar las diferencias entre los dos mandatarios de la relación histórica entre ambos países. En ese sentido, el vocero Adrián Ravier manifestó en conferencia de prensa que Argentina y Brasil mantienen un vínculo comercial estratégico, son socios principales y comparten el Mercosur, además de una extensa historia de intercambio entre sus sociedades.
"Son dos pueblos hermanos que comercian", fue el argumento utilizado para destacar que las diferencias políticas no deberían impactar sobre la relación bilateral.
En el Ejecutivo reconocen que existen fuertes diferencias ideológicas entre Milei y Lula. Mientras el presidente argentino se presenta como uno de los principales referentes internacionales de las ideas de libre mercado, el mandatario brasileño representa una corriente política enfrentada a ese modelo.
En paralelo, el Gobierno volvió a cuestionar lo que considera una campaña internacional para presentar a la Argentina como un país racista. El planteo surgió a partir de las críticas realizadas desde distintos ámbitos internacionales y apuntó especialmente contra quienes, según la mirada oficial, describen al país sin conocer su historia y su cultura.
"Todo aquel que desde Hollywood, desde España o desde cualquier lugar del mundo hable de la Argentina como un país racista claramente desconoce nuestra historia, nuestra cultura y demás", sostuvo Ravier.
En esa línea, reivindicó la tradición argentina de recibir a extranjeros y aseguró que quienes visitan el país suelen destacar el trato recibido, en particular los venezolanos que llegaron durante los últimos años como consecuencia de la crisis política y económica de su país. "Nosotros tenemos una manera de tratar al extranjero que es, espero, un modelo a seguir", plantearon desde el oficialismo, al tiempo que invitaron a quienes cuestionan al país a conocer de primera mano la realidad argentina./ambito.com
