Con este nuevo retroceso, la administración de Javier Milei acumula seis meses con variaciones negativas en lo que va de 2026, lo que representa un deterioro interanual del 21% y una contracción del 21,5% desde el cierre de 2025.
La postura oficial y el debate por la economía real
Desde la Casa Rosada admiten que el indicador genera preocupación, aunque optan por relativizar su alcance absoluto. "No creemos que lo que diga el ICG sea la realidad absoluta. En todo caso, es un síntoma más de un estado de situación del que somos conscientes", señalaron fuentes del oficialismo.
En la misma línea, el vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo durante una conferencia de prensa que las oscilaciones deben evaluarse en el mediano y largo plazo: "El presidente Milei tiene una imagen muy alta para un gobierno que lleva dos años y medio de gestión. Nosotros competimos con nosotros mismos".
El desafío de la reactivación: Dentro del espacio libertario reconocen que el principal obstáculo radica en que la recuperación económica macroeconómica todavía no se refleja con fuerza en el ánimo y la percepción cotidiana de amplios sectores de la población, especialmente en los grandes centros urbanos.
Lecturas contrapuestas en el oficialismo
Mientras un sector de los estrategas gubernamentales reconoce que dar vuelta esta percepción es la discusión central que deben ganar, otros dirigentes relativizan la caída del índice al compararlo con gestiones anteriores:
Recuerdan que los niveles actuales siguen siendo superiores a los registrados por el gobierno de Alberto Fernández en un tramo equivalente de mandato.
Señalan que un nivel de confianza similar ya se había observado en los meses previos a las elecciones de 2025, instancia en la que el oficialismo se impuso con amplitud en las urnas.
Pese a estas lecturas, el nuevo informe de la Universidad Di Tella enciende una señal de alerta en el Ejecutivo, que busca consolidar los indicadores de estabilidad y lograr que la mejora macroeconómica se traduzca en un respaldo social tangible de cara a los próximos desafíos políticos.
