A pesar de que la propuesta oficial ingresó formalmente por la Cámara de Senadores, el Gobierno reconoce que actualmente no cuenta con los votos necesarios para aprobar el texto original sin modificaciones, lo que obligó a activar una estrategia de diálogo para construir consensos antes del cierre del año parlamentario.
En los despachos de la Casa Rosada conviven distintas posturas sobre el alcance definitivo de la iniciativa normativa. Mientras el sector alineado con la conducción partidaria de La Libertad Avanza insiste en la eliminación total y definitiva de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), otros funcionarios de la mesa política consideran que resulta más viable en términos legislativos aplicar una suspensión temporal para el próximo turno electoral.
La tercera opción en análisis contempla transformar el esquema actual en un sistema de elecciones primarias no obligatorias, una medida orientada a agilizar el calendario político y reducir significativamente los costos operativos del Estado. Desde el bloque oficialista remarcan que la simplificación del cronograma electoral y el ahorro presupuestario representan ejes prioritarios e innegociables para el Poder Ejecutivo en el marco de las conversaciones en marcha.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, se puso al frente de las rondas de negociación con los mandatarios provinciales con el objetivo de integrar los reclamos y demandas regionales en el debate parlamentario. Con esta articulación, la administración nacional busca tejer acuerdos políticos y legislativos duraderos que garanticen la gobernabilidad y el respaldo normativo indispensable para la aprobación de la ley en ambas cámaras del Congreso.
Por su parte, la dirigencia del PRO aceptó conformar mesas de trabajo conjuntas para evaluar las alternativas propuestas, aunque mantiene marcadas reservas respecto a la suspensión definitiva de las internas. Las diferencias internas dentro de los bloques aliados obligan al oficialismo a moderar sus pretensiones iniciales para evitar un estancamiento del proyecto en el recinto legislativo.
Según las estimaciones de los armadores oficialistas en Balcarce 50, los primeros entendimientos firmes entre el Ejecutivo nacional y los gobernadores comenzarán a formalizarse durante el mes de octubre. La intención de la Casa Rosada es llegar a la etapa final de las sesiones ordinarias con un dictamen de consenso plenamente acordado que reduzca las fricciones políticas en el año previo a las elecciones.
La búsqueda de un nuevo esquema electoral responde también a la necesidad de brindar previsibilidad a los partidos políticos y ordenar la oferta partidaria sin generar un desgaste excesivo en la ciudadanía. La simplificación de los comicios es vista por varios sectores provinciales como una oportunidad estratégica para acoplar o desdoblar sus cronogramas locales según las conveniencias territoriales de cada distrito.
