Con una inversión cercana a los $250 millones de pesos, las tareas se ejecutan mediante un trabajo articulado entre la Provincia —a través del Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público y la Dirección Provincial de Vialidad— y el municipio local.
Estabilización y defensas: Mediante el uso de maquinaria específica, se realiza movimiento de suelo y acopio de material para consolidar las defensas naturales sobre la margen del río.
Prevención de riesgos: Estas acciones buscan disminuir los procesos de erosión, reducir drásticamente el riesgo de desbordes durante las crecidas y proteger a las comunidades aledañas.
Próxima etapa: Una vez finalizada la consolidación de los márgenes, se dará inicio a los trabajos específicos para la recuperación definitiva de la traza de la ruta 321.
El compromiso oficial con la infraestructura vial
Al referirse a los trabajos, el ministro del área, Marcelo Nazur, destacó la decisión política del gobernador Osvaldo Jaldo:
"Estamos avanzando en una etapa fundamental de esta obra, que consiste en estabilizar los márgenes del río para brindar una solución segura y duradera. Trabajamos para proteger la infraestructura existente y generar las condiciones necesarias para recuperar el Camino de La Quebrada, una vía muy importante para la conectividad de Lules".
La intervención apunta a dar una respuesta concreta a una problemática histórica que afectaba el tránsito y la actividad productiva de la zona, garantizando un camino seguro para la circulación diaria.
