El proyecto, creado por los estudiantes Fátima Raiden, Leonel Muñoz, Candela Caligari y Micaela Fernández en el marco de sus prácticas profesionalizantes de la modalidad Electrónica, consiste en un dispositivo capaz de registrar los movimientos involuntarios de la mano y almacenar los datos en una plataforma web. De este modo, los profesionales de la salud cuentan con información objetiva sobre la evolución clínica del paciente para evaluar estrategias terapéuticas.
Durante la visita al ministerio, de la que participaron autoridades provinciales, directivos escolares y el delegado comunal de Río Seco, Luis Mendoza, la iniciativa recibió un fuerte respaldo institucional. Las autoridades sanitarias destacaron el impacto social del desarrollo y propusieron ampliar su aplicación para asistir también a pacientes en procesos de rehabilitación tras sufrir un ACV.
