La historia de Eowlyn Ornella Montenegro se convirtió en un verdadero motivo de orgullo para la provincia. Con solo 18 años, la estudiante oriunda de la ciudad de Juan Bautista Alberdi y alumna del Instituto Técnico de Aguilares regresó recientemente de la India tras desempeñarse como representante argentina en el prestigioso proyecto internacional ShakthiSAT, impulsado por la organización Space Kidz India.
Lejos de cumplir un rol pasivo o meramente observador, la joven tucumana se sumergió de lleno en el trabajo técnico de alta complejidad. Lejos de conformarse con las tareas asignadas a su grupo original, Eowlyn demostró una gran iniciativa: "Yo terminaba una parte y me iba a la otra, y a la otra, y así pude hacer las cuatro", relató en una entrevista con el portal noticiasdelinterior.
Del taller al satélite: las cuatro etapas de su trabajo
El paso de Eowlyn por el proyecto dejó una huella directa en el desarrollo tecnológico de la misión aeroespacial. Su participación abarcó fases fundamentales del ensamblaje y la programación:
Bobinado: Realizó el bobinado de un magnetorquer, componente clave para la orientación y control de actitud del satélite en órbita.
Ensamblaje energético: Participó activamente en la soldadura de las placas solares encargadas de la alimentación eléctrica del dispositivo.
Modelo de ingeniería: Intervino de forma directa en el armado general de la estructura del modelo de ingeniería.
Programación de vuelo: Colaboró en la programación de uno de los chips, logrando que el código en el que trabajó quede integrado de manera definitiva al sistema de vuelo del satélite.
Tras superar con éxito cada una de estas instancias, Eowlyn aprobó rigurosos exámenes técnicos al finalizar las jornadas. Además de los logros académicos y tecnológicos, la experiencia le brindó la oportunidad de interactuar con jóvenes de alrededor de 70 países, lo que potenció su manejo del idioma inglés, facilitó el intercambio cultural y le permitió tejer redes de contacto de cara a su futuro profesional.
"Lo que más destaco del proyecto es el lado social", confió la joven al remarcar el impacto humano que le dejó este viaje desde el sur tucumano hasta el corazón de la industria espacial en Asia.
