En la audiencia judical, el auxiliar de fiscal Alejandro Diéguez presentó los elementos de convicción y solicitó la prisión preventiva, medida que el juez, ordenó por un plazo de 20 días.
En tanto, la investigación coordinada por la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos del Centro Judicial Concepción, bajo las directivas del fiscal Héctor Fabián Assad y junto al personal de la Comisaría de Juan Bautista Alberdi, permitió desbaratar el accionar delictivo de Alan Exequiel Rosales, un sujeto de 26 años apodado “Bebo” o “Bebote”.
El sospechoso fue aprehendido en el marco de un allanamiento en su domicilio tras protagonizar violentos asaltos callejeros y utilizar los medios de pago sustraídos para realizar una serie de compras y extracciones ilegítimas.
El primer asalto y un tour de gastos
El primero de los ilícitos relatados por el auxiliar de fiscal Alejandro Diéguez se registró en la mañana del pasado 4 de septiembre. Hacia las 06:40 horas, una vecina de 51 años caminaba por calle Marañón, a metros de avenida Sarmiento, tras descender de un colectivo con destino al hospital local. Allí fue interceptada por el encartado a bordo de una motocicleta de 110 cc roja.
Con ademanes intimidatorios y simulando portar un arma en el bolsillo, le exigió que no lo mirara y le arrebató su cartera con documentación, un teléfono celular y tarjetas bancarias. Inmediatamente consumado el desapoderamiento, Rosales inició un raid comercial con la tarjeta prepaga Mastercard de la damnificada.
Apenas dos horas más tarde, a las 08:20 y 08:26, concretó tres extracciones de dinero en la esquina de Quinteros y Del Campo, en Alberdi, por una suma aproximada de $67.000.
El recorrido continuó hacia localidades vecinas. Al mediodía paró en una despensa de Aguilares donde compró una bebida energizante e intentó, sin éxito, obtener más efectivo.
Alrededor de las 13:00 se trasladó hasta Concepción, donde ingresó a un local céntrico y adquirió un par de zapatillas marca DC por $192.000.
Más tarde, cargó combustible en una estación de servicio Shell sobre la ruta nacional 38 y terminó haciendo gastos en una distribuidora mayorista de golosinas.
En total, el perjuicio económico mediante estas maniobras ascendió a más de $260.000 a lo largo de ocho operaciones no autorizadas.
Amenazas a dos jóvenes frente a una escuela
El segundo hecho investigado por la fiscalía que encabeza Assad tuvo lugar el 11 de septiembre, cerca de horas 15:30. Dos jóvenes (una estudiante de 18 años y una menor de 17) caminaban por la vereda de la Escuela San José, en calle Terán de la ciudad de Alberdi.
El conductor de la motocicleta roja las interceptó de frente y las amenazó directamente: “Chicas, la voy a hacer corta: entréguenme los celulares o les doy un fierrazo”, llevando al mismo tiempo su mano a la cintura en señal de portar un elemento de fuego.
Tras lograr que le entregaran dos dispositivos móviles, escapó a gran velocidad hacia el barrio 111.
Las evidencias reunidas
Durante la audiencia de control de detención y formalización de cargos, el auxiliar de fiscal Diéguez expuso los elementos de convicción reunidos por la instrucción.
Las grabaciones aportadas por comerciantes de Aguilares permitieron advertir que el cliente que utilizaba la tarjeta de la víctima presentaba un vendaje con gasas en el dedo índice de su mano derecha.
Ese dato coincidió con la declaración testimonial de un conocido de Rosales, quien confirmó haberlo visto ese mismo día pidiendo pasar una tarjeta ajena y con la mano vendada, refiriendo haberse lastimado mientras reparaba mesas de pool.
Asimismo, la geolocalización del teléfono sustraído a la primera víctima arrojó un último punto de conexión en inmediaciones de la vivienda del imputado.
Allanamiento y resolución judicial
Con la orden judicial previa, se ejecutó un allanamiento en el inmueble de calle Cabildo y Quinteros, en Alberdi, donde la Policía detuvo a Rosales mientras dormía en su habitación.
En el lugar se procedió al secuestro de la moto Honda Biz roja sin dominio, las zapatillas DC adquiridas en Concepción y la indumentaria deportiva que coincidía con las imágenes de seguridad (un buzo azul del Club Atlético Tucumán y pantalones deportivos).
Frente a este cuadro probatorio, el auxiliar de fiscal Alejandro Diéguez imputó a Rosales los delitos de robo simple (dos hechos) y defraudación mediante el uso no autorizado de tarjeta de débito/prepaga (ocho operaciones independientes), en concurso real y en calidad de autor.
La representación del Ministerio Fiscal requirió la prisión preventiva para resguardar la investigación, haciendo hincapié en el peligro de fuga, la reiteración delictiva y la necesidad de proteger a las víctimas que restan declarar, en especial la entrevista en cámara Gesell a la menor de edad.
Tras analizar los planteos de las partes, el juez resolvió ordenar la prisión preventiva del acusado por el término de 20 días, plazo durante el cual la fiscalía avanzará en la producción de las medidas pendientes con miras a la elevación a juicio de la causa./MPF
