El Gobierno nacional y la conducción de la Unión Industrial Argentina (UIA) mantuvieron hoy un encuentro en el que se analizó la coyuntura del sector y se avanzó en una agenda de trabajo conjunta. La reunión estuvo encabezada por el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, y la subsecretaria de Industria y Economía del Conocimiento, Daniela Ramos, junto al presidente de la UIA, Martín Rappallini, y otros directivos de la entidad.
En medio de una fuerte preocupación por el sector, se puso el foco en la competitividad de la industria y en la necesidad de fortalecer la articulación público-privada. Los funcionarios y empresarios coincidieron en la importancia de generar condiciones para impulsar la producción y acompañar proyectos de inversión en distintas ramas de la economía.
En ese marco, se anunciaron las próximas rondas de negocios vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que tendrán su primera edición el 29 de octubre en Rosario, Santa Fe. Allí participarán 28 empresas de minería, industria e infraestructura con proyectos aprobados o en evaluación, además de compañías mineras que ya operan en el país, junto a proveedores locales.
Por su parte, los industriales plantearon la necesidad de medidas para aliviar la presión fiscal, mejorar el acceso al crédito y enfrentar el impacto de los aumentos en las tarifas de energía, que en algunos casos llegaron al 100% para grandes usuarios. También se discutieron los efectos de la competencia desleal y los cambios recientes de la Comisión Nacional de Valores (CNV), en un contexto marcado por la caída en las ventas y el empleo.
En paralelo, se retomaron las propuestas que la Junta Directiva de la UIA había presentado días atrás, como la suspensión de embargos fiscales por 180 días, la reducción de tasas de financiación para PYMES y el diferimiento de vencimientos de IVA en actividades estacionales. El paquete incluye además la eliminación de cargas sociales y la postergación de contribuciones patronales en economías regionales, junto con la agilización en la devolución de saldos a favor de impuestos nacionales. Estas iniciativas buscan dar oxígeno a las empresas y sostener la competitividad en un escenario económico complejo.
El encuentro se dio después de un tenso cruce en el Día de la Industria y atravesada por la preocupación por la caída en las ventas, el empleo y los costos que afectan a la competitividad en las empresas. Los industriales reclamaron por medidas para mejorar el crédito y promover la construcción.
La UIA le pidió al Gobierno medidas para la aliviar la crisis de las pymes
La Unión Industrial Argentina (UIA) mantuvo un encuentro el martes donde le presentó al Gobierno una serie de medidas para aliviar la dificil realidad del sector, que en julio registró una caída interanual del 4,9% y 5% respecto al mes previo. Durante el encuentro, la Junta Directiva de la entidad analizó la problemática y reclamó frenar los embargos, reducir impuestos y bajar el costo de la energía.
"Los representantes de distintos sectores y regiones de la industria expresaron su preocupación por la falta de recuperación de la actividad, la caída en el empleo y la persistencia de los costos que restan competitividad a la producción", señaló la UIA en el documento.
"Cabe recordar que la presión fiscal formal en la Argentina es de 56%, récord en el mundo. La industria produce bienes transables que compiten con el mercado internacional, y por lo tanto requieren tener una presión fi scal similar a la de los productos que vienen de países donde esa presión es normal", detallaron.
Respecto al financiamiento productivo, agregaron: "Sería positivo limitar la carga tributaria sobre el crédito y eliminar por completo los impuestos en las operaciones de refinanciación de pasivos".
"La presión tributaria sobre la intermediación financiera -IVA a nivel nacional, Ingresos Brutos y Sellos a nivel provincial, y una creciente proliferación de tasas municipales- eleva en promedio más de 18% el costo financiero del crédito productivo, lo que lleva una TNA de referencia del 35% a un CFT de 41,4% (aproximadamente 6,4 puntos porcentuales adicionales), en promedio. Este sobrecosto agrava el acceso al fi nanciamiento en un contexto de baja profundidad crediticia y elevada morosidad empresarial", completaron.
