Este martes se realizó una audiencia en la que el Ministerio Público Fiscal imputó a Juan Marcelo Peralta (30) por el delito de robo agravado por el uso de un arma blanca, en calidad de autor.
El hecho sucedió el último domingo y tuvo como víctima a un hombre de 64 años que trabaja como chofer de Uber Moto. La investigación está a cargo de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos I, dirigida por María del Carmen Reuter.
En esta oportunidad, intervino la auxiliar de fiscal Jéssica Corti, quien solicitó que se ordene la prisión preventiva del acusado por el plazo de 30 días, al considerar que se trata de “la única medida capaz de cautelar este proceso”.
Durante la audiencia, la representante del MPF destacó las circunstancias en las que se produjo el hecho y la condición de la víctima. “La víctima es una persona mayor, de 64 años, que estaba trabajando para ganarse el sustento propio y necesario para él y sus hijos”, sostuvo Corti.
Asimismo, la auxiliar de fiscal también hizo referencia a los antecedentes del imputado. “No es primario en el delito. Del informe de antecedentes surge que fue condenado en el 2022 por dos hechos cometidos contra la propiedad”, señaló.
Por su parte, la defensa se opuso al pedido de la Fiscalía y solicitó que se dicte un arresto domiciliario.
Finalmente, el juez hizo lugar a todo lo requerido por el Ministerio Fiscal y dispuso la prisión preventiva del acusado por 30 días, además de su traslado a una unidad del Servicio Penitenciario.
El asalto durante el viaje
De acuerdo con la acusación, el hecho ocurrió el pasado domingo 20 de septiembre, alrededor de las 17:00 horas. La víctima, un hombre de 64 años que se encontraba trabajando como chofer de Uber Moto, recibió a través de la aplicación una solicitud de viaje cuyo punto de partida estaba ubicado en Pedro León Gallo al 4000, en la capital tucumana, y tenía como destino la intersección de Diagonal Juan XXIII y Rondeau.
El conductor aceptó el viaje y se dirigió hasta el lugar indicado, donde Peralta subió como pasajero. Una vez iniciado el trayecto, ambos se dirigieron hacia el destino señalado.
Al llegar, cuando el chofer detuvo la marcha del rodado, el imputado extrajo un cuchillo que llevaba en su cintura, se lo colocó en el cuello a la víctima y le manifestó: “Quedate quieto, te voy a llevar el teléfono, no la moto”.
Según la acusación, Peralta le sustrajo el teléfono celular y $23.000 que la víctima tenía en uno de sus bolsillos. Sin embargo, ante la aparición de dos transeúntes, el acusado arrojó el teléfono y se dio a la fuga únicamente con el dinero.
Frente a esta situación, la víctima pidió ayuda a personal policial que se encontraba apostado en la esquina de las avenidas Néstor Kirchner y Adolfo de la Vega. Los efectivos se dirigieron al lugar y lograron aprehender a Peralta, quien todavía tenía en su poder el cuchillo que habría utilizado durante el asalto, aunque ya no llevaba consigo el dinero sustraído./MPF
