22.09.26
Martes | 22:15

Proponen trabajo comunitario contra quienes vandalicen espacios públicos

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Desde Meta Tucumán advierten sobre la falta de controles sobre las pintadas en el espacio público y exigen sanciones reparadoras.

La Asociación Civil para la Transformación Cultural de Tucumán (Meta Tucumán) reaviva el debate sobre la preservación de los espacios públicos e insiste en la necesidad de aplicar penalizaciones ejemplares frente al deterioro urbano deliberado. Las intervenciones territoriales que realiza la organización demuestran que las pintadas proselitistas y los pasacalles colonizan zonas comunes sin generar impacto positivo alguno en los vecinos ni aportar soluciones de fondo. Al respecto, el referente de la ONG Martín Szloberg señaló: "Le preguntamos a los chicos qué les genera una pared pintada con un nombre y no les genera nada. Estamos acostumbrados a la anestesia generalizada".

"Si hay una norma y no hay un control ni una sanción, es una norma boba que no la cumple nadie; necesitamos educación, control y sanción", agregó.

El dirigente remarcó que la proliferación de infracciones y la habitual transgresión a las normas de convivencia cotidianas responden a una marcada falta de fiscalización por parte de las autoridades competentes. La entidad fundamenta que la existencia de ordenanzas locales carece de todo valor práctico si el Estado prescinde de aplicar apercibimientos efectivos a los infractores que dañan el patrimonio colectivo.

Frente al paradigma punitivo tradicional de aplicar multas económicas que no reparan el daño causado, desde la ONG impulsan un modelo de penalización basado en el trabajo comunitario restaurativo. La propuesta procura que los responsables de vandalizar la infraestructura pública restituyan diez veces la superficie dañada pintando escuelas, clubes de barrio o fachadas universitarias. "No estamos de acuerdo con un cargo monetario. Por cada metro cuadrado que pintaste, vas a tener que pintar mil metros cuadrados en escuelas o en la quinta agronómica", subrayó Szloberg.

El plan de acción de la organización busca articular el compromiso activo entre centros vecinales, sector privado y estamentos gubernamentales para sostener las mejoras de manera permanente. La consolidación de políticas participativas de abajo hacia arriba resulta imprescindible para que el habitante abandone la apatía y asuma un rol de ciudadano comprometido con su municipio. "Creemos que esto se maneja saliendo de la queja y pasando a la acción, educando con el ejemplo para recuperar la dignidad de nuestro espacio público", sentenció el dirigente.