La medida llega más de un año después de que la administración de Osvaldo Jaldo decidiera rescatar el proyecto con recursos propios tras su paralización.
La rúbrica, estampada por el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete Diego Santilli, sella un largo proceso administrativo de compensación de obligaciones recíprocas, permitiendo blindar legalmente un desarrollo urbanístico que hoy ya muestra un nivel de ejecución del 35%.
El camino hacia la cesión formal de los predios requirió un complejo engranaje jurídico y contable que incluyó acuerdos previos de dación en pago ratificados por la Legislatura tucumana mediante la Ley N° 9.874. Con el reciente decreto, se autorizó a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) a instrumentar la transferencia dominial definitiva, previa cancelación de las liquidaciones pendientes por parte del Banco Hipotecario S.A. como fiduciario del extinto fondo.
De esta manera, la Provincia consolida la titularidad formal de las tierras ubicadas en la intersección de la avenida Manantial Sur y la avenida Coronel Zelaya Sur, un requisito indispensable para otorgar previsibilidad jurídica a las millonarias inversiones que el Tesoro provincial viene volcando en la zona desde que la Nación interrumpió el financiamiento original en 2023.
Reactivación con fondos provinciales: los números y el impacto del megaemprendimiento
Ante el freno de las obras por la retirada federal, la decisión política de provincializar el gerenciamiento y la inversión permitió transformar un elefante blanco en el plan de viviendas más ambicioso de los últimos años en territorio tucumano.El proyecto integral y su actual despliegue contemplan metas de alto impacto socioeconómico:
Primera etapa en marcha: Comprende 573 soluciones habitacionales y 22 locales comerciales distribuidos en unos 45.000 metros cuadrados, con una inversión presupuestada que asciende a $113.361.327.814,91 y un horizonte de finalización fijado para diciembre de 2027.
Escala definitiva del complejo: La planificación total proyecta alcanzar las 1.600 viviendas, 1.400 lotes con servicios y 50 locales comerciales.
Motor laboral: El movimiento en el predio dinamiza de forma directa la economía regional, movilizando a más de 22 empresas constructoras tucumanas y generando un estimado de 6.000 puestos de trabajo directos e indirectos.
