Las recientes modificaciones administrativas impulsadas en el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) generaron un profundo impacto operacional en las empresas y realizadores cinematográficos de todo el país. El cambio radical en las normativas de subsidios y la imposición de nuevos topes presupuestarios provocaron el cierre o la reconversión forzosa de firmas independientes con décadas de trayectoria.
Al respecto, el vicepresidente de la Cámara de la Industria Audiovisual de Tucumán (CIAT), Pablo Salcedo, detalló: "Hay políticas en la estructura de financiamiento que desorientan a todo el sector; la crisis provocó que productoras pequeñas y medianas estén fuertemente golpeadas o hayan cerrado".
La problemática se profundizó tras las limitaciones impuestas a los convenios de coproducción internacional, un recurso clave para atraer divisas y financiamiento externo a los rodajes locales. Según explicaron los referentes del sector, las nuevas trabas reglamentarias cortaron la articulación con fondos extranjeros y redujeron de forma drástica la cantidad de proyectos en desarrollo. "Al cambiar los mecanismos de otorgamiento y limitarlos, un productor ya no puede acceder a coproducciones internacionales; esto es un ataque directo al acervo cultural argentino", advirtió Salcedo.
El achicamiento presupuestario impactó además en la posición estratégica que ocupaba Argentina en el mercado audiovisual latinoamericano. Un claro ejemplo es la pérdida de la sede exclusiva de Ventana Sur, el evento de mercado más importante de la región coorganizado con el Marché du Film de Cannes, que debió empezar a compartir su organización con Uruguay. Refiriéndose al retroceso comercial que sufrió la industria nacional en los foros de debate global, el directivo remarcó que "por el desfinanciamiento del instituto se perdió la permanencia constante del mercado en el país, lo que genera un desaliento enorme para toda la industria audiovisual".
A pesar de la paralización de la observación estadística oficial y del complejo escenario nacional, los profesionales del interior buscan alternativas provinciales para mantener el nivel de actividad local. En el caso tucumano, las pymes audiovisuales trabajan coordinadamente con organismos públicos para aplicar incentivos regionales y atraer rodajes hacia el territorio provinciano.
Ratificando el compromiso de la cámara por preservar el trabajo y las narrativas propias ante el panorama recesivo, el representante institucional concluyó: "Seguimos trabajando fuertemente para fortalecer la producción audiovisual en la provincia e insertar a Tucumán como una posibilidad de realización hacia el país y el exterior".