Las ceremonias se desarrollaron con una gran concurrencia de fieles y autoridades provinciales, municipales, judiciales y de las fuerzas de seguridad. Los actos protocolares comenzaron con un homenaje cívico-militar en la Plaza Belgrano, posteriormente, se realizó la tradicional procesión con la imagen histórica de la Virgen hacia la Plaza Independencia y frente a la Catedral, se celebró la misa central presidida por el arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez.
Jaldo estuvo acompañado por su esposa, Ana María Grillo; el vicegobernador Miguel Acevedo; el presidente de la Corte Suprema, Daniel Leiva; y la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, además de ministros del gabinete provincial, legisladores y jefes de fuerzas de seguridad.
Al término de la celebración litúrgica, Jaldo calificó la jornada como "inolvidable" y vinculó la festividad religiosa con la realidad social actual de la provincia y del país:
Lucha contra la pobreza: El gobernador afirmó que "la primera batalla es contra la pobreza", haciendo referencia a los índices difundidos en la misma jornada.
Empleo genuino: Señaló que "la segunda batalla es conseguir más empleo genuino para nuestra gente y lograr que los ingresos permitan vivir dignamente".
Trabajo en conjunto: Reclamó dejar de lado las diferencias políticas y personales, abogando por un esfuerzo coordinado entre el Gobierno nacional y las administraciones provinciales.
Asimismo, evocando la figura histórica de Manuel Belgrano y del prócer tucumano Bernabé Aráoz en la gesta patria de 1812, instó a la comunidad a imitar dichos valores para consolidar la paz social y la democracia.
Por su parte, durante la homilía central, el arzobispo Carlos Sánchez reflexionó sobre el sentido de la libertad en el amor y el servicio al prójimo. El prelado llamó a la comunidad a estar cerca de quienes sufren situaciones de vulnerabilidad, tales como la pobreza, la violencia, las adicciones y el abandono.
Además, el arzobispo vinculó las actividades pastorales en curso con los preparativos para la próxima visita del papa León a la Argentina, convocando a fortalecer la fe, la esperanza y la caridad fraterna mediante gestos concretos de solidaridad en toda la provincia.
