El proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo redefine los ejes fundamentales de la política monetaria y financiera del país:
Misión exclusiva: Modifica el mandato múltiple vigente desde 2012 para centrar el objetivo principal y exclusivo del organismo en la custodia y preservación del valor de la moneda, suprimiendo la obligación de priorizar el empleo, la estabilidad financiera y el desarrollo económico con equidad social.
Prohibición de financiamiento al Estado: Establece la prohibición terminante de que el BCRA financie de forma directa o indirecta al sector público. Se derogan los adelantos transitorios al Tesoro y se limitan drásticamente los préstamos a la Nación, provincias, municipios y la compra de títulos públicos en el mercado primario.
Cierre de goteo contable: Modifica el tratamiento de las utilidades y activos de la entidad para impedir que ganancias contables ficticias (como las originadas por devaluaciones) se giren al Tesoro como recursos disponibles.
Modificaciones clave introducidas en el Senado
El punto más álgido del debate se centró en los mecanismos de remoción y nombramiento de la cúpula del Banco Central, que el proyecto original buscaba blindar:
Exclusión de Diputados y mayoría absoluta: Se eliminó la exigencia inicial de una mayoría agravada de dos tercios en ambas cámaras para destituir al presidente o directores del BCRA (un requisito calificado de desmedido y equiparable a una reforma constitucional). El nuevo texto aprobado exige reunir mayoría absoluta (37 votos afirmativos en el Senado) para su remoción, excluyendo a la Cámara baja de dicho proceso.
Mayores exigencias para designar autoridades: Como contrapartida, se endurecieron los requisitos para nombrar a los miembros del directorio, exigiendo también el voto de la mayoría absoluta del Senado para otorgarles acuerdo (hasta ahora se aprobaba con simple mayoría).
Los cambios en esta materia contaron con un amplio respaldo transversal en el recinto, logrando una abrumadora votación de 66 afirmativos y solo 2 negativos (de los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano), con el objetivo de blindar la redacción frente a futuras revisiones de Diputados.
Cruces políticos y continuidad de la sesión
Durante el debate, el oficialismo —a través del presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Agustín Monteverde, y la jefa de bancada Patricia Bullrich— defendió la medida argumentando la necesidad de dar "solidez institucional" y frenar el uso del Banco Central para "financiar las urgencias de la política". Por su parte, desde el bloque kirchnerista, legisladores como Martín Soria y Florencia López rechazaron enérgicamente la iniciativa, responsabilizando al ministro Luis Caputo y al titular del BCRA, Santiago Bausili, por el rumbo económico.
Con la aprobación de la reforma del BCRA, la sesión continuó en la Cámara alta con el tratamiento de la modificación a la ley de zonas frías y el debate sobre la reducción de subsidios al gas.
