La jefa municipal reconoció los déficits estructurales que arrastra la traza urbana, al tiempo que anunció nuevas estrategias preventivas y defendió el ritmo de las obras encaradas durante los más de 1.000 días de gestión.
El colapso pluvial y el impacto de los residuos en los canales
Durante una rueda de prensa, la intendente detalló las causas que provocaron las inundaciones en distintos sectores de San Miguel de Tucumán tras las precipitaciones:
Imbornales previamente despejados: Aseguró que las cuadrillas municipales habían realizado tareas de mantenimiento en los más de 1.800 conductos de captación antes de la tormenta.
Obstrucción por arrastre: Explicó que el problema no radicaba en la falta de limpieza previa, sino en la inmensa cantidad de basura arrojada en la vía pública que la correntiada empujó hacia las bocas de tormenta.
Hallazgos insólitos: Denunció que durante las tareas de saneamiento posterior en los canales de desagüe se encontraron elementos de gran porte, tales como bolsas de residuos masivas y colchones enteros.
Nuevos operativos preventivos y el reclamo de conciencia ciudadana
Ante la reiteración de anegamientos frente a eventos climáticos severos, la jefa comunal adelantó un cambio operativo en la respuesta municipal y apeló a la colaboración de la comunidad:
Vigilancia durante alertas: El municipio implementará un esquema especial para apostar personal de manera preventiva en los imbornales cada vez que rige un alerta meteorológico, buscando retirar los residuos de forma manual mientras llueve.
Corresponsabilidad social: Chahla advirtió que es materialmente imposible mantener personal fijo en los 1.800 puntos de captación, por lo que instó a los vecinos a evitar el arrojo clandestino de basura a la vía pública.
Obras de gran envergadura y defensa de la gestión
Consultada sobre los cuestionamientos vinculados a la falta de infraestructura de fondo, Chahla reconoció que la ciudad demanda obras hidráulicas de gran magnitud y elevado costo financiero, las cuales requieren plazos de ejecución prolongados.
Frente a las críticas por el estado general del municipio, la intendente reflexionó sobre el balance de su administración al señalar que "no podemos transformar una ciudad en 1.000 días" —recordando que su gestión transita los 1.070 días—, destacando en paralelo avances concretos como la modernización de garitas de colectivos y el endurecimiento de sanciones contra el vandalismo urbano.
