El incremento se da en paralelo a un escenario de fuerte debate institucional marcado por la postergación en la licitación del paquete accionario de control de la compañía.
La actualización tarifaria profundiza la presión sobre el presupuesto familiar, encadenándose con subas previas y proyectando nuevos retoques para el cierre del año.
Escalonamiento tarifario: los números del ajuste y el impacto por bloques de consumo
El nuevo cuadro tarifario autorizado comenzó a aplicarse de manera formal en el primer día del mes, impactando de forma directa en las facturas según el esquema de segmentación y los bloques de consumo de cada categoría de usuario.
El tramo de octubre: La suba formalizada representa un 3,5% de incremento en las boletas.
El arrastre acumulado: Este porcentaje se suma al 4% que ya había sido aplicado durante el mes de septiembre.
Proyección futura: El cronograma tarifario prevé un nuevo ajuste del 2,1% programado para el próximo mes de noviembre.
Polémica institucional: la prórroga en la licitación y el control del servicio eléctrico
Más allá del impacto en las facturas, el avance del cuadro tarifario transcurre en medio de una intensa controversia en el plano administrativo y político respecto al futuro institucional de la prestataria.
Pausa en la privatización: Se mantiene abierto el fuerte debate por la postergación del llamado a licitación pública internacional destinado a definir el nuevo paquete accionario de control de EDET.
Extensión de plazos: Las discusiones se concentran en la prórroga de los plazos administrativos que se extendieron desde el 30 de septiembre hasta el próximo 30 de diciembre, estirando la definición sobre qué firma operará y administrará el suministro eléctrico provincial en los próximos años.
