La investigación sobre el patrimonio de Manuel Adorni sumó este viernes una prueba clave: la defensa del exjefe de Gabinete se presentó en Comodoro Py para avanzar con la verificación de ocho billeteras de Bitcoin que el exfuncionario declaró como propias y que forman parte de su explicación sobre el origen de unos u$s591.000 en criptomonedas.
El procedimiento se realizó en la fiscalía de Gerardo Pollicita. El abogado Matías Ledesma concurrió acompañado por un integrante de su estudio, quien ingresó las claves necesarias para acceder a las direcciones informadas. Esas claves se encontraban previamente resguardadas en un sobre cerrado y lacrado.
Le encargó al Departamento Técnico Cibercrimen de la Policía Federal Argentina (PFA) un informe que responda 29 preguntas sobre quién controló esas cuentas entre octubre de 2014 y septiembre de 2018,
La diligencia no implica transferir ni mover los fondos. El mecanismo consiste en realizar una prueba criptográfica que permita comprobar que quien posee la clave privada puede firmar un mensaje asociado a cada una de las direcciones.
En concreto, durante el procedimiento se generó un denominado “mensaje desafío” para cada billetera. La defensa realizó las firmas correspondientes y ahora la Policía Federal Argentina deberá efectuar la comprobación técnica para establecer si esas firmas se corresponden efectivamente con las ocho direcciones de Bitcoin declaradas. El fiscal solicitó que se determine si el exfuncionario las controlaba entre 2014 y 2018.
El resultado será incorporado al expediente y tendrá relevancia para determinar si Adorni tenía efectivamente el control de esas billeteras, que, según la explicación de su defensa, fueron utilizadas para operaciones realizadas antes de su ingreso a la función pública.
La explicación de la defensa
La investigación patrimonial se centra, entre otros puntos, en la explicación que brindó Adorni sobre el crecimiento de sus bienes. Según su defensa, él y su esposa, Bettina Angeletti, invirtieron u$s199.883,20 en criptomonedas durante 2017 y posteriormente obtuvieron u$s591.544,61 con la venta de esos activos.
La versión presentada ante la Justicia sostiene que las operaciones se realizaron en efectivo y mediante “encuentros presenciales”, y que las ganancias permanecieron fuera del circuito bancario durante varios años. Posteriormente, según ese relato, parte de ese dinero fue utilizada para afrontar distintos gastos, entre ellos propiedades, vehículos y viajes.
La defensa también explicó que las ocho billeteras correspondían a cuentas de autocustodia, por lo que no existe necesariamente un nombre asociado a cada dirección. Por ese motivo, la posesión de las claves privadas constituye uno de los elementos que ahora busca ser corroborado técnicamente.
El peritaje de las billeteras se desarrolla mientras Pollicita continúa con otras medidas destinadas a reconstruir el origen del patrimonio del exfuncionario y de su esposa. El fiscal amplió recientemente el período bajo análisis y pidió información sobre sus ingresos, empleos, aportes y actividad económica desde el inicio de su vida laboral.
La fiscalía también solicitó información tributaria y patrimonial correspondiente a períodos anteriores, a partir de la explicación de la defensa de que buena parte del capital utilizado para las inversiones provenía de ahorros familiares acumulados antes de 2014.
Ahora, el resultado de la prueba sobre las ocho billeteras será otro elemento que deberá analizar la Fiscalía dentro de la investigación patrimonial.
