El referente del sindicalismo radical advirtió sobre la dispersión del partido a nivel nacional y la necesidad de articular una conducción clara en las provincias. En ese contexto, la búsqueda de unidad que se impulsa en Tucumán es una señal de que el espacio persigue "un camino que siempre es la unidad". A su vez, el dirigente fundamentó que las divergencias internas se deben al peso de las aspiraciones individuales que fragmentan los bloques.
Al ser consultado sobre las causas de esta falta de cohesión interna, remarcó que "hay mucho individualismo, mucha pretensión particular y personal". En el plano económico, cuestionó los efectos del marco normativo del trabajo y del esquema de indemnizaciones sobre los trabajadores formales. Las cifras del sector revelan que el ajuste produjo la destrucción masiva de puestos laborales y la precarización de las tareas.
Respecto al impacto de la flexibilización en las pymes, el titular sindical denunció que "es una aberración que produjo 600.000 personas menos". La caída del poder adquisitivo también transformó los patrones de consumo de las familias, que se volcaron a opciones de menor costo. Para ilustrar el deterioro del salario, el entrevistado afirmó que "hoy ha aumentado la cantidad de venta de huevos porque es la proteína más barata".
De cara al panorama político nacional, instó a terminar con la lógica de descartar las medidas implementadas por administraciones anteriores. "El dirigencialismo debe asumir su cuota de responsabilidad por el surgimiento de alternativas que capitalizaron el descontento social", sostuvo.
Frente al accionar de las autoridades nacionales, el dirigente cuestionó que "no podés seguirle a los tres años de gobierno echando la culpa al kirchnerismo".
Para finalizar, el representante gremial llamó a acordar medidas estructurales que trasciendan los mandatos y garanticen estabilidad social. "Lo necesario principal es que busquemos una solución a nuestros problemas políticos", sentenció.