Un equipo de investigadoras del Instituto Superior de Investigaciones Biológicas culminó exitosamente el desarrollo preclínico de una vacuna oral destinada a prevenir infecciones bacterianas. La innovación tecnológica representa un avance trascendental para la salud pública, buscando proteger de manera prioritaria a la población pediátrica ante brotes estivales. Sobre el alcance de la inmunización, la doctora Mónica Delgado explicó que "la vacuna se puede aplicar a toda la población, pero está pensada para la pediátrica por su sistema inmune".
Las patologías diarreicas provocadas por microorganismos patógenos generan un impacto severo en el desarrollo físico y en la escolaridad de los menores afectados en la provincia. La falta de defensas adecuadas y la repetición de los cuadros infecciosos agravan la vulnerabilidad sanitaria de los sectores socioeconómicos más desprotegidos de la región. En relación al daño que producen estas afecciones, la investigadora Mercedes Pescaretti destacó que "un episodio de diarrea en un chico produce un retraso de hasta una semana de clases".
El proyecto científico demandó más de veinte años de labor ininterrumpida en laboratorios estatales bajo la órbita del Conicet y la Universidad Nacional de Tucumán. A pesar de haber finalizado con éxito la tesis doctoral que avala los ensayos preclínicos, el equipo enfrenta barreras presupuestarias críticas para avanzar hacia la etapa regulatoria. Sobre los costos exigidos para cumplir con las normativas vigentes, Delgado detalló que "para hacer el grado regulatorio nos pidieron un presupuesto altísimo que se nos escapa totalmente".
Las complejas exigencias burocráticas y el elevado costo de certificación en laboratorios autorizados por la Anmat obstaculizan la concreción definitiva del producto farmacéutico nacional. Ante la retracción de los subsidios oficiales y los cambios en las políticas de protección intelectual, las científicas buscan alternativas de financiamiento en el sector privado.
Para graficar el sentido social de la ciencia local y la importancia de contar con financiamiento adecuado, Pescaretti concluyó que "la satisfacción es haber desarrollado un producto útil para solucionar un problema real de nuestra sociedad", a pesar de las trabas presupuestarias.