El Gobierno nacional oficializó una medida destinada a morigerar el impacto tarifario de la energía eléctrica en las provincias del norte argentino durante los meses de altas temperaturas. Mediante las Resoluciones 299 y 300/2026 de la Secretaría de Energía de la Nación, se dispuso la ampliación de los bloques de consumo bonificado para las regiones bioambientales cálidas y muy cálidas del país, alcanzando a un universo estimado de 2.371.941 usuarios residenciales distribuidos en 15 jurisdicciones, entre ellas Tucumán, Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, San Juan, San Luis, Santa Fe y Santiago del Estero.
Cómo funcionará el nuevo esquema en Tucumán
Para el territorio tucumano y las demás provincias comprendidas, el nuevo régimen comenzará a regir con las facturaciones correspondientes a los consumos del mes de noviembre. De acuerdo con la normativa publicada en el Boletín Oficial:
Zonas muy cálidas: Contarán con un bloque subsidiado de 500 kWh mensuales durante el período comprendido entre noviembre y abril.
Zonas cálidas: Tendrán un bloque base de 300 kWh mensuales todo el año, el cual sumará un refuerzo de 370 kWh mensuales durante los meses de mayor demanda estival (diciembre, enero y febrero).
Sobre estos volúmenes se aplicará la bonificación vigente destinada a los sectores vulnerables a través del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
El trasfondo político y los recortes en Zona Fría
La decisión oficial se instrumentó tras negociaciones entre el Ejecutivo nacional —encabezado por el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli— y los gobernadores del norte grande, como el tucumano Osvaldo Jaldo.
Este entendimiento se articuló en paralelo con la modificación del Régimen de Zona Fría, que recortó los subsidios al gas natural en diversas regiones del país bajo el compromiso político de redirigir el ahorro fiscal hacia la ampliación del consumo eléctrico subsidiado en el norte, respaldado por informes técnicos de Cammesa que reflejan el uso intensivo de aires acondicionados y sistemas de refrigeración. Asimismo, la normativa complementaria reglamentó bonificaciones del 50% y 20% para el suministro de gas y propano indiluido en zonas patagónicas y subandinas.
Cuestionamientos por su alcance social
A pesar del alivio tarifario proyectado para los hogares tucumanos, la implementación de la medida genera incertidumbre y severas críticas en la región. El principal punto de conflicto radica en que los descuentos por zona cálida y muy cálida alcanzarán únicamente a los usuarios inscriptos en el registro del SEF (hogares con ingresos menores a tres canastas básicas totales), dejando afuera a miles de familias que actualmente perciben asistencias a través de tarifas sociales provinciales con criterios más amplios de pobreza energética.
Adicionalmente, desde provincias vecinas como Salta advierten sobre inconsistencias y desactualizaciones en los mapas bioclimáticos, lo que genera asimetrías entre municipios linderos, y anticipan nuevos reclamos formales en el Congreso de la Nación para rediscutir el alcance de la asistencia.
